Julian Assange, creador de Wikileaks, podría no ser perseguido por las autoridades norteamericanas, reveló ayer el Washington Post.

 

La conclusión  de los expertos del Departamento de Justicia de Estados Unidos es que si se decide procesar a Assange, por publicar información clasificada, lo mismo tendría que suceder con otros periodistas que publicaron historias en el New York Times, Washington Post, en Estados Unidos, y The Guardian de Gran Bretaña, entre otros.

 

Así que existen muy pocas posibilidades de sujetar a Assange a proceso si no se determina que está implicado en una actividad criminal que no se relacione con revelar en línea documentos militares secretos y documentos diplomáticos, como puede ser el haber hackeado directamente una computadora para obtener la información.

 

Así, a diferencia de Chelsea Manning (antes Bradley Manning) o Edward Snowden que se considera que violaron la ley contra el espionaje, en el caso del periodista y activista australiano estas acusaciones no serían viables porque simplemente fue el mensajero.

 

 

Assange lleva poco más de un año en la embajada de Ecuador como refugiado, para escapar de la acusación que pesa en su contra por delitos sexuales en Suecia y este asilo se le concedió al considerar que existe un “riesgo para la seguridad y la integridad” del fundador de WikiLeaks, así como “indicios de represalias” por parte de los países afectados por las revelaciones de WikiLeaks y “contradicciones de la fiscalía sueca que han impedido el derecho a la defensa” y la protección de los derechos humanos.

 

Assange no deja de ser una figura controvertida. Algunos, como el ex editor de la revista Time, Bill Keller, consideran que es más un activista en busca de un megáfono que un periodista que quiere descubrir la verdad, ya que está dispuesto a revelar información sin medir las consecuencias o riesgos  para terceros al ser expuestos. Como ejemplo, el editor señala que Assange se molestó con la revista cuando se negaron a publicar un vínculo a Wikileaks que revelaba la identidad de informantes en Afganistán, convirtiéndoles en blanco de los talibanes.

 

En Argentina dio un espaldarazo al gobierno de Cristina Fernández y su pleito con los propietarios del Clarín. En una videoconferencia transmitida en el marco del tercer Encuentro de Comunicación Audiovisual, realizado en Mar del Plata, Argentina, Julian Assange dijo que “'una organización de medios es muchas veces la que domina el entorno de conocimientos del público, entonces esto puede implicar un gran problema, porque lo que ilustra muchas veces no es fiel y utiliza el poder que tiene con fines políticos'”.

 

Assange también afirmó que Internet ha sido ocupada militarmente por Estados Unidos y sus aliados anglosajones para dominar a las sociedades y hacerlas perder su soberanía nacional y libertad.

 

Más información en washingtonpost.com

 

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