Los que vivieron el horror de la Segunda Guerra Mundial se prometieron que nunca más dejarían que el odio prevaleciera en el mundo. Por alguna razón que será tema para los eruditos dilucidar, no se pudo y hoy, a menos de cien años de esos horrores, vivimos en un mundo muy dividido por la intolerancia que lleva al odio: si no piensas como yo estás equivocado y eres blanco de mis ataques.

 

Esta semana el videojuego Fornite ha acaparado la atención de los medios de comunicación por la original forma de terminar la temporada, un suceso que muchos expertos califican como una nueva forma de contar historias en los videojuegos. Estas líneas, sin embargo, no se refieren al videojuego en sí (nunca lo he jugado), sino a la demanda que se pretende presentar en su contra por padres preocupados por la adicción de sus hijos al videojuego.

 

El gobierno no funciona como debería, voy de acuerdo, y en el poder legislativo los diputados y senadores representan sus intereses partidistas y de poder y no los de sus representados como debería ser. También estoy de acuerdo. Pero pese a lo anterior, los legisladores han dado un marco jurídico a México, bueno en lo general y muy bueno en ciertos aspectos como en materia familiar, y somos nosotros, los ciudadanos, los que hacemos con ese marco jurídico lo que queremos, hasta que necesitamos que se aplique y clamamos por justicia.

 

Cuando era niña mi papá decía que en México éramos grandes constructores de puentes por la gran cantidad de días de descanso. Crecí con esa idea y con la de que los mexicanos somos muy flojos, los obreros hacen “san lunes” y todo mundo busca la menor excusa para no trabajar. Los años y lo que he visto y aprendido han demostrado que estas ideas son equivocadas.

 

México otra vez está viviendo con miedo. No es que hayamos dejado de sentirlo, pero, creo, había disminuido un poco. Ahora, otra vez, los encabezados de las noticias son de muertos y cada vez que hay un homicidio y se publica sobre él y se discute y se intercambian rumores, el miedo aumenta.

 

Con fundamento en una ley de 2014, son varios los consejos de ciudades en el Reino Unido que han emitido órdenes de protección en espacios públicos, PSPO por sus siglas en inglés, en las que prohíben el uso de lenguaje “vil y abusivo” en plazas públicas. Se trata de una medida que, por supuesto, ha generado mucha crítica.

 

La historia es cíclica y a veces las cosas están bien y hay un gran desarrollo humano y a veces las cosas están mal, como ahora, y hay un declive en casi todos los aspectos. Ahora vamos en bajada y, mucho me temo, que estemos al inicio de la bajada, aunque algunos sintamos que ya estamos tocando fondo.

La semana pasada, el gobierno federal de los Estados Unidos publicó los resultados de una investigación en la que señalan que el cambio climático costará a la economía de ese país cientos de miles de millones de dólares al año si para el 2100 no se logra disminuir la emisión de gases efecto invernadero.

Agencias de empleos en Nueva Zelanda han reportado que cada vez son más las empresas que para seleccionar personal piden que se eliminen de la lista de candidatos a los fumadores.