Después de que el Ministerio de Salud presentara el proyecto en 2009, en España el Congreso aprobó finalmente la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, por lo que solo falta su publicación en el Boletín Oficial del Estado para que en las escuelas e institutos se empiecen a limitar los alimentos que se expenden a niños y jóvenes.
La ley nació con el objetivo de hacer frente al problema creciente de obesidad, en una sociedad donde el 17% de la población adulta y el 13.5% de los niños padecen este problema, la primera epidemia no viral de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS.
Esta ley prohíbe la venta de alimentos y bebidas con un alto contenido de ácidos grasos transgénicos, ácidos grasos saturados, sal y azúcares.
De esta manera salen de las tiendas, máquinas expendedoras y cafeterías escolares las bebidas con cafeína y con edulcorantes artificiales, con lo que se limita la venta de refrescos y se elimina la venta de aquellos etiquetados como Light.
El reglamento de la ley será el instrumento donde se detallarán los alimentos prohibidos, pero serán aquellos que rebasen un cierto límite de calorías (que se piensa quedará en 200) o de gramos de sal (posiblemente 0,5 grs.) o que contengan ácidos grasos trans que no sean naturales, con lo que quedarán fuera de las escuelas muchos alimentos envasados.
En México, donde de acuerdo con la OMS en el 2009 el 35% de la población mayor de 15 años padecía obesidad, algunos estados han empezado a legislar en la materia, pero a nivel federal solo se ha llegado a establecer una serie de lineamientos por parte de la Secretaría de Educación Pública, que establecen límites máximos de consumo semanal por alumno de ciertos alimentos, lo que hace de difícil aplicación estas disposiciones y no se ha llegado a prohibir el consumo de refrescos y alimentos chatarra, como las papas y productos Bimbo, en las escuelas.
Más información El País
www.miabogadoenlinea.net

