Londres

 

Familiares de niños fallecidos cuyas identidades fueron robadas para operativos encubiertos, inician acción legal

Cuatro familias de hijos fallecidos cuyas identidades fueron robadas por la Policía Metropolitana de Londres, The Met, para infiltrar agentes en operaciones encubiertas, han iniciado acción legal en contra de esta institución.

En esta acción legal, que no es propiamente una demanda, las familias argumentan que la policía usó información privada y fue intrusiva de su duelo personal, ocasionándoles angustia y daños a su salud mental.

En 2012, derivado de una investigación de The Guardian, se supo que desde hacía décadas la policía utilizaba el método de tomar la identidad de algún menor fallecido a temprana edad y mezclar su historia con la de un policía encubierto a quien se le entregaba documentación oficial como acta de nacimiento, pasaporte y licencia con esa identidad falsa para crear una fachada creíble en caso de que fuera investigado por los grupos en donde se infiltraba.

Para hacer más creíble la historia, se sabe que los oficiales visitaban los vecindarios en que los niños cuyas identidades robaron vivieron e incluso visitaban sus tumbas e investigaban los antecedentes de padres y hermanos.

Se trata de un método usado durante más de tres décadas en el que por lo menos 42 oficiales de la policía crearon identidades falsas usando los datos de niños, casi todos fallecidos con menos de 14 años.

En julio de 2013, cuando se hizo público este tipo de proceder, el entonces jefe de la policía, sir Bernard Hogan-Howe, ofreció una disculpa pública a los padres de los niños cuyas identidades fueron tomadas por policías encubiertos, pero no se dirigió a persona alguna en lo particular y no develó identidades robadas. El jefe de policía explicó que así lo hacía para proteger las identidades de los policías encubiertos que se encontraban trabajando en alguna misión.

En 2013 se conoció la identidad de uno de los niños, Rod Richardson, nacido en un hospital en Londres el 5 de enero de 1973, pero que falleció dos días después. Su madre, Barbara Shaw, es una de las que ha presentado acción legal porque dice que saber que la identidad de su hijo fue usada para operaciones encubiertas de la policía, la hizo dolerse una segunda vez por la muerte de Rod. El policía que usó esta identidad se infiltró entre 2000 y 2003 en grupos radicales anticapitalistas en Nottingham y Londres. Desde entonces Barbara Shaw ha estado intentando ser compensada por la policía.

No solo la utilización de identidades de niños fallecidos, sino la actuación de algunos de los policías encubiertos llevó a la presentación de demandas. Una de ellas en relación con las sanciones a activistas de Greenpeace por la redacción de un panfleto en contra de McDonald’s y que se supo que el instigador y principal redactor de ese folleto fue un policía que se presentaba como Bob Lambert.

Bob Lambert incluso tuvo un hijo con una de las mujeres a las que vigilaba. Fue hasta 2013 cuando la madre y el hijo conocieron, leyendo el periódico, que el padre no era un activista de izquierda sino un policía encubierto. Por esta actuación poco ética del policía la policía compensó recientemente al hijo.

Además de la madre de Rod Richardson, las familias que han iniciado acción legal son los hermanos de Michael Hartley que falleció ahogado a los 18 años, aunque nunca se recuperó su cuerpo; el medio hermano de Kevin Crossland que a los cinco falleció junto con su madre en un accidente de avión; y la madre de Neil Mason, un niño que desarrolló varias enfermedades que lo discapacitaron y que falleció a los seis años.

Sobre el inicio de la acción legal, la policía declaró: “Los reclamos se relacionan con el histórico uso de niños fallecidos por oficiales encubiertos. La policía Metropolitana está investigando estas reclamaciones y no puede comentar más de momento.”

Más información theguardian.com

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