0
0
0
s2smodern
Pelota de futbol y red

 

Este viernes, ante una corte de Distrito de los Estados Unidos en Los Ángeles, California, las veintiocho jugadoras de la selección femenina de fútbol de ese país presentaron una demanda por “discriminación por género institucionalizada” en contra de la Federación Estadunidense de Fútbol.

Esta demanda se presenta después de que las cinco jugadoras de la selección femenina recibieran permiso para demandar de la Comisión de Equidad de Oportunidades en el Empleo, EEOC por sus siglas en inglés,ante la falta de resolución de la queja presentada en 2015 contra la federación de futbol por discriminación.

La queja mencionada fue presentada por las capitanas Carli Lloyd y Becky Sauerbrunn, la delantera Alex Morgan, la mediocampista Megan Rapinoe y la portera Hope Solo ante la EEOC argumentando discriminación salarial por parte del organismo encargado del fútbol, US Soccer, respecto de los salarios de los integrantes de la selección masculina de fútbol.

La demanda no difiere mucho de los argumentos presentados en 2016: el salario, las condiciones de trabajo e incluso el pago de viáticos y arreglos de hoteles y de viaje, son inferiores a las que se ofrecen a los hombres, pese a que ellas han logrados más triunfos.

“Los números hablan por sí mismos”, manifestó en 2016 Hope Solo en un comunicado emitido por las jugadoras y por su abogado, Jeffrey Kessler. “Somos las mejores del mundo, tenemos tres campeonatos mundiales, cuatro campeonatos olímpicos, y al USMNT (selección masculina) se les paga más sólo por aparecer, de lo que a nosotras nos pagan por ganar campeonatos”. La mejor posición que la selección varonil ha alcanzado en los últimos 50 años ha sido cuartos de final en el Mundial de 2002.

Cada selección tiene su propio contrato colectivo de trabajo y entre el de la selección varonil y la femenil existen grandes diferencias no solo respecto de los salarios sino también del pago de bonos y extras. En 2016 en la queja presentada por las cinco jugadoras exponían que un jugador de la selección varonil pude recibir US$5,000 por partido amistoso perdido y hasta US$17,625 si ganan a un oponente importante. Una jugadora recibe US$1,350 por partido similar, pero sólo si Estados Unidos gana, sin recibir bonos por partidos perdidos o empatados.

Estos bonos, sin embargo, están determinados por la FIFA y no por la federación nacional de fútbol. Estos bonos salen de un pozo de 400 millones de dólares para el equipo de 32 hombres, y de 30 millones para el equipo de 24 mujeres.

Durante la negociación del contrato colectivo en 2017 las mujeres no lograron el anhelado objetivo de equidad salarial, pero a cambio lograron importantes cambios como el poder obtener contratos comerciales a través de su sindicato.

En la demanda, las jugadoras han solicitado que se clasifique la como acción colectiva a fin de que más atletas que formaron parte de la selección desde el 4 de febrero de 2015 puedan exigir el pago de salarios caídos y compensaciones por daños, lo que podría significar un monto de varios millones de dólares.

La lucha de las jugadoras de la selección femenina de fútbol de los Estados Unidos no es la única. En su país son las que lideran el movimiento hacia una mayor equidad en el deporte. En Europa, son varias las selecciones que desde hace años también han estado persiguiendo este mismo objetivo.

La primera victoria en la consecución de este objetivo la obtuvieron las jugadoras noruegas cuando en 2017 se equipararon los salarios entre las selecciones masculina y femenina.

En Italia la lucha empieza por conseguir que jueguen bajo las mismas reglas ya que mientras los jugadores profesionales pueden firmar millonarios contratos, las mujeres juegan bajo las reglas de la Asociación Nacional de la Liga Amateur, NALA, que dispone que sus jugadores no pueden firmar ningún tipo de contrato por lo que ganan son “gratificaciones”.

Con la presentación de esta demanda las atletas de los Estados Unidos han decidido dar un fuerte empujón hacia el futuro y en lugar de esperar a negociar un mejor contrato colectivo de trabajo en 2021 han apostado por lo que los tribunales decidan. Los argumentos están a su favor, ya veremos cómo se decide.

Más información nytimes.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

0
0
0
s2smodern