La semana pasada se descubrió en YouTube un video en el que aparece un grupo de estudiantes de secundaria de Durango que atan, apedrean y finalmente matan de cuatro machetazos a una perra.

 

El video fue descubierto el 8 de noviembre por el usuario de twitter Gustavo De los Santos (@GustavoMexico) convirtiéndose en viral.

 

Según las investigaciones el hecho se presentó en la comunidad de Picardías, en el Municipio de Lerdo, Durango, en el que aparentemente intervienen estudiantes de un CBTIS. En el video aparece primero un joven con un machete en la mano derecha que duda en dar el primer golpe con el machete y opta por apedrear, junto con otro joven, al animal que aúlla de dolor. En el fondo se escuchan las voces de otros jóvenes, hombres y mujeres, que lo alientan para lastimar a la perra.

 

El adolescente le pasa el machete a otro muchacho que asesta cuatro machetazos al animal en el pecho, cuello y abdomen, muriendo aparentemente antes del último golpe.

 

Asociaciones protectoras de animales se manifestaron a fin de que los responsables sean castigados, inclusive penalmente, pero conforme al Reglamento para el Control de Mascotas del municipio, los jóvenes sólo se harían acreedores a una multa de cinco salarios mínimos, equivalente a 295 pesos con cuatro centavos.

 

Por otra parte, aunque la Ley de Protección a los Animales del Estado de Durango prohíbe el sacrificio de animales que no sean para consumo humano sin causa justificada y las sanciones aplicables son amonestación con apercibimiento, multa, arresto hasta por 36 horas, clausura temporal o permanente; parcial o total, el ordenamiento es inoperante ya que no existe un reglamento estatal que regule su aplicación.

 

En esta revista electrónica hemos comentado que estos incidentes deben preocupar a la sociedad mexicana ya que son más graves de lo que parece. Estudios han demostrado que la crueldad con los animales cometida por un niño o adolescente, es una alerta de que el joven se encuentra con algún tipo de problema o conflicto. Puede estar viviendo violencia intrafamiliar o algún tipo de abuso.

 

Asimismo, en estudios realizados en albergues para mujeres maltratadas se ha encontrado que el victimario tiene antecedentes de maltratar a los animales En Ontario, Canadá, se encontró que de 111 mujeres encuestadas que tenían mascotas en su casa, el 44% de ellas dijo que su pareja había abusado o matado a una o más de sus mascotas, mientras que el 42% de estas mujeres reconoció que su pareja había amenazado con lastimar o matar a la mascota de la familia y el 16% reconoció que otro miembro de la familia había abusado o matado a alguna de las mascotas.

 

Estos resultados coincidieron con un estudio previo que había realizado la Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales en Ontario (Ontario Society for the Prevention of Cruelty to Animals) en que se demuestra una relación cercana entre el abuso hacia los animales y la violencia intrafamiliar.

 

Pero también puede ser un signo de algo más grave, como es el Trastorno Disocial de la Personalidad, antecedente del  Trastorno Antisocial de la Personalidad en la vida adulta. La falta empatía o remordimiento, que se manifiesta por medio de la indiferencia y la justificación por haber lastimado a otros seres, es seña distintiva de este trastorno.

 

Según algunos estudios este comportamiento puede ser un antecedente de trastornos de conducta o conducta criminal, trastornos de personalidad y un factor criminógeno para cometer otros delitos contra la integridad corporal, sexual y la vida. Un estudio arrojó que el 71% de los abusadores, el 56% de los delincuentes violentos y el 46% de los homicidas sexuales, habían maltratado en su infancia a animales.

 

La crueldad hacía los animales también se identifica como una de las tres conductas características de la sociopatía, conocidas como la “Triada homicida” o la “Triada de Macdonald” (en inglés The Threat to Kill), las dos restantes son la piromanía y la enuresis.

 

En un estudio realizado en Cataluña por un equipo encabezado por los doctores Ángel Cuquerella, médico forense y Frank Ascione, psicólogo y uno de los mayores expertos mundiales en maltrato a los animales, encontraron en una muestra de 24 sujetos acusados o condenados por delitos graves o en fase de cumplimiento de sentencia por homicidio, asesinato o asesinato en grado de tentativa, la tríada enuresis-piromanía-crueldad con animales en un 23,5% de la muestra, con tríada incompleta en un  en un 65%.

 

En un 41,7% de la muestra encontraron la crueldad hacia los animales como elemento aislado.

 

Es por todo lo anterior que ocho Estados de la Unión Americana autorizan expresamente en sus estatutos relativos a la crueldad hacia animales, las evaluaciones psicológicas, o el tratamiento psiquiátrico. En California se exige la evaluación psicológica si se pide la libertad condicional después de una condena por abuso a animales. En Colorado y Virginia Occidental se aplica una evaluación psicológica después de la segunda ofensa.

 

En México no podemos seguir ignorando estos incidentes que pueden ser aislados, pero que son los antecedentes de un problema mayor.

 

 

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