Gallo

 

Segunda Sala de la SCJN concluye que corridas de toros y peleas de gallos no son susceptibles de protección como patrimonio cultural

¿La fiesta taurina y las peleas de gallos pueden considerarse patrimonio cultural inmaterial y, en consecuencia, ser susceptibles de protección y fomento? Esta pregunta la resolvió el 15 de junio la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en sentido negativo.

La decisión tiene su origen en el amparo que promovió la asociación civil Cuenta Conmigo Tepic en contra del Decreto que tiene por objeto declarar a la Charrería, el Jaripeo Regional y Estatal, el Adiestramiento de Caballos Bailadores, las Carreras de Caballos, la Fiesta Taurina y las Peleas de Gallos, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Entidad, así como instituir el 14 de septiembre de cada año como el Día del Charro en el Estado de Nayarit, publicado en el periódico oficial de Nayarit el 9 de mayo de 2019.

El amparo se presentó no en contra de las corridas de toros y las peleas de gallos como tal, sino de su declaración cono patrimonio cultural inmaterial porque aceptar esta declaración implica la obligación del estado de proteger, salvaguardar, fomentar y difundir estas actividades.

El amparo fue negado una y otra vez, hasta que el asunto fue enviado a la SCJN para su resolución. Se encomendó al ministro Alberto Pérez Dayán la elaboración del proyecto que fue aprobado el 15 de junio concediendo el amparo y declarando, gracias al principio de relatividad, la inconstitucionalidad del Decreto en la porción que declara “la Fiesta Taurina y las Peleas de Gallos, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Entidad”.

Se trata de una sentencia interesante que parte por analizar qué es cultura para luego establecer que hay actividades humanas que, aunque se encuadren en el concepto de cultura, no quedan protegidas por los derechos culturales, especialmente cuando esa actividad vulnera "los derechos humanos garantizados por el derecho internacional”, como dispone el artículo 4 de la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural.

De esta forma, “si una determinada práctica o actividad del hombre que se reputa como cultura, lejos de salvaguardar o maximizar la dignidad humana, la libertad, la paz y, en general, el resto de los derechos humanos reconocidos por el Estado, tiende a su vulneración y desconocimiento, se concluye que, aunque se repute como un aspecto cultural, carece de protección constitucional”, se lee en el proyecto de sentencia.

Así, para proteger una actividad cultural, es indispensable que sea generalmente aceptada y compartida por la comunidad, de tal forma que reflejen, verdaderamente, su sentimiento de identidad y continuidad.

“En ese sentido, tanto las peleas de gallos, como la llamada fiesta taurina, no resultan susceptibles de tal reconocimiento y protección especializada, en tanto lejos de entrañar estos valores y características,

de hecho, no constituyen prácticas generalmente aceptadas y respaldadas por la comunidad”, ya que “la ‘fiesta taurina’ y las ‘peleas de gallos’ conllevan, inherentemente, a la agonía y sufrimiento de animales sintientes e incluso su muerte; todo ello, al servicio de meros fines de entretenimiento, deporte o recreación”.

En octubre de 2018, al establecer la constitucionalidad de la prohibición establecida en Veracruz de peleas de gallos, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que esta actividad no es una expresión cultural amparada por la Constitución porque supone maltrato y sufrimiento innecesario de los animales.

Retomando esa línea de razonamiento, la Segunda sala reafirma que “los animales sintientes no son meras ‘cosas’ al servicio indiscriminado e irrestricto de los seres humanos, sino que son especies merecedoras de un trato decente, lo cual exige, al menos, que las personas se abstengan de generarles sufrimiento, agonía, dolor y muerte, para meros fines recreativos o deportivos.”

Pese a establecer lo anterior, se hizo hincapié en que la decisión solo se refiere a la declaración de estas actividades como patrimonio cultural inmaterial y no a la constitucionalidad o inconstitucionalidad de las peleas de gallos y corridas de toros, lo que significa que estas actividades, que están permitidas en la Ley de Protección a la Fauna para el Estado de Nayarit, no se han declarado inconstitucionales.

La decisión es importante porque una vez más se declara que los animales no son cosas, sino seres sintientes que gozan de protección, y se confirma que las peleas de gallos y las corridas de toros no son actividades culturales susceptibles de protección y menos de fomento y difusión por el estado.

Más información scjn.gob.mx

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net