Después de un largo clavario a través de diferentes instancias administrativas y judiciales de su país, Debbie Purdy recibió finalmente una buena noticia de parte de la Casa de los Lores en donde decidieron que los familiares que permanezcan al lado de una persona que ha buscado el suicidio asistido en algún otro país, no serán perseguidos penalmente.

 

Debbie Purdy es una mujer con esclerosis múltiple, casada con un músico cubano. Ella ya se decidió por el suicidio asistido o muerte digna en la clínica suiza Dignitas. Pero al estar prohibido el suicidio asistido en la Gran Bretaña, quiso asegurarse antes de que su esposo Omar no será perseguido penalmente por acompañarla hasta Suiza cuando llegue el momento.

 

Inicialmente Debbie pidió a la Fiscalía le informara si perseguirían a su esposo, pero esta autoridad le contestó que sabrían que hacer llegado el caso. Así que decidió ir ante el poder judicial para obligar a la autoridad a contestar. En última instancia el caso llegó a la Casa de los Lores quienes reglamentaron que no habrá persecución en contra de los familiares por acompañamiento e instruyeron al Departamento de Persecución o Fiscalía para que emitiera una guía en donde detallara las acciones que serán perseguidas en caso de suicidio asistido a fin de que los familiares de estos pacientes estén avisados y sepan a que atenerse en caso dado.

 

Ya son más de cien los británicos que optan por acudir a Dignitas en Suiza. En cinco casos ha iniciado investigación de los suicidios asistidos pero no se ha acusado formalmente a ningún familiar, pero la realidad es que muchos de estos pacientes optaron por viajar solos a fin de evitar persecución legal en contra de sus amigos y familias.

 

La decisión de la Casa de los Lores no deja sin efectos la Ley contra el suicidio asistido que data de 1961, sino que actualiza los términos. Es decir, sigue estando prohibida la eutanasia en la Gran Bretaña pero no serán perseguidos penalmente los familiares que acompañen a sus seres queridos a Suiza, por ejemplo, para que ahí opten por la muerte.

 

Tras conocer el fallo, Debbie Purdy declaró que estaba feliz sobretodo por volver a ser una persona normal dispuesta a disfrutar de la vida hasta el último momento cuando por su enfermedad se vea precisada a viajar a Suiza.

 

Fuente Times on Line 
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