La clínica suiza Dignitas es famosa en Europa porque ha sido la última decisión que han tomado más de 800 personas para terminar sus vidas.

 

Se trata de una clínica que presta sus servicios para el suicidio asistido, y que tiene la posibilidad de operar gracias a que la legislación Suiza permite esta práctica desde 1941 siempre que no se haga para obtener un lucro personal.

 

 

Dignitas fue fundada hace 12 años por Ludwig Minelli, un abogado suizo que defiende que el derecho a morir no nada más lo deberían tener las personas con enfermedades crónicas o terminales, sino cualquier persona aún estando sana, caso que ejemplifica con ancianos que están solos y que simplemente ya no desean vivir.

 

Por lo controvertido de sus fines, Dignitas está bajo la lupa de las autoridades suizas y ahora diversas organizaciones plantean un cambio en la legislación para restringir el derecho asistido y que se deje de ver a Suiza como el paraíso al que acuden todos aquellos enfermos que desean terminar con sus vidas.

 

Así, se plantean dos propuestas. Una que prohíba terminantemente el suicidio asistido, opción que se piensa no será viable, y otra que regule más las situaciones en que se presente, estableciendo como requisitos que los pacientes ofrezcan evidencia de dos médicos independientes de que su enfermedad es incurable y que tienen sólo unos cuantos meses de vida y que demuestren que han tomado una decisión informada, durante un período largo, para poner fin a su vida.

 

Pese a que se dice que desde que llega un extranjero a la clínica y muere, pueden pasar tan solo 24 horas, la realidad es que en los pacientes establecen un contacto previo con la clínica, y mantienen dos entrevistas con un período de tiempo entre ellas, en donde se les explica detalladamente lo que va a suceder y lo que pueden esperar.

 

Las organizaciones que promueven cambios a la legislación, como la Comisión de Ética Médica de Suiza, opinan que la metodología empleada no es suficiente y que estas organizaciones deben estar más controladas por el gobierno y desde ahora se empiezan a revisar detalladamente las finanzas de estas organizaciones y fundaciones que practican la eutanasia.

 

Ludwig Minelli, fundador de Dignitas, asegura que de haber cambios en la legislación en la materia, luchará por llevar estas modificaciones a referendo para que sean los ciudadanos suizos quienes decidan el alcance del llamado derecho a bien morir.

 

 

Fuente BBC Mundo

 

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