En Suecia se ha desatado una controversia entre una artista y la familia real por una serie de fotografías que la artista llama satíricas y la casa real ofensivas.
La principal ofendida es la reina Silvia quien aparece en uno de los fotomontajes realizados por la controvertida artista, Ohlson Wallin, de rodillas en el piso limpiando una suástica mientras el resto de la familia está sentada a la mesa esperando para comer pizza del cuerpo desnudo de una cantante sueca.
Se podría esperar que la casa real sueca haya presentado una millonaria demanda contra la artista por difamación o por lesiones al honor, pero la realidad es que presentaron su caso ante el Pressombudsmannen, el Ombudsman de prensa sueco quien determina si las acciones de un medio son acordes con las buenas prácticas periodísticas.
Y es que la queja se interpuso no en contra de la artista, sino en contra de los periódicos y revistas que publicaron fotografías de los fotomontajes realizados por Ohlson Wallin.
Sin embargo, en diciembre de 2012 el Ombudsman de prensa, Ola Sigvardsson, desechó la queja por lo que la semana pasada la reina Silvia ratificó su queja ante el Consejo de Prensa que es una especie de segunda instancia en los asuntos sobre ética periodística y que tiene facultad de sancionar a la publicación, de encontrarla culpable, con una multa de hasta 2,000 coronas, unos 311 dólares, y obligarlo a publicar una disculpa.
La artista se ha disculpado con la reina, pero no por la fotografía, sino por la interpretación que uno de los diarios dio al hecho de que la reina limpiara una suástica haciendo una incorrecta apreciación política de la obra.
La reacción de la casa real de Suecia es un tipo de reacción a una crítica negativa. Otro tipo de reacción es el tipificar como delito las ofensas al presidente y exigir como reparación al honor ofendido un millón de dólares como monto mínimo.
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