El pasado 3 de mayo el mundo celebró el día de la libertad de prensa y derecho a la información, pero lejos de ser fechas festivas, son celebraciones que nos recuerdan el largo camino que falta por andar para proteger estos derechos humanos.
Tal es el caso de un periodista iraní canadiense, quien fue condenado en ausencia en Irán a 13 años, 6 meses de prisión y 74 latigazos por su cobertura de las manifestaciones de las elecciones de Irán del año pasado. (Ver Siguen procesos contra manifestantes en Irán).
Se trata de Maziar Bahari, quien trabaja para la revista Newsweek y que en junio del año pasado, tras la controvertida re-elección del presidente Mahmoud Ahmadinejad, fue arrestado y detenido por cubrir las multitudinarias protestas que se suscitaron en la región. Fue liberado en octubre tras pagar una fianza de $300,000 dólares y se le autorizó a salir del país.
Sin embargo, se inició proceso en su contra acusado de asociación ilegal y conspiración en contra del estado, posesión de documentación secreta, hacer propaganda en contra del sistema por un año, insultar al Líder Supremo y al presidente y por romper el orden público.
Maziar Bahari tiene conocimiento de la sentencia gracias a un pariente que estuvo presente en el tribunal puesto que el gobierno de Irán no le ha notificado formalmente la sentencia que pesa en su contra.
Este periodista nos recuerda que en Irán, como consecuencia de las protestas de junio del 2009, todavía hay más de 30 periodistas, escritores y blogueros detenidos, al lado de más de 200 activistas políticos. Recordó también que esta misma semana se ejecutaron a cinco de estos activistas.
Esta nota no nada más nos recuerda la falta de libertad de prensa, sino también la falta de parcialidad del poder judicial frente al ejecutivo, tema que fue recurrente esta semana en México, España e Irán. (Ver Martín Orozco podrá ser candidato en Aguascalientes).
Fuente BBC News
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