Maletas en aeropuerto

 

El Ministro de Justicia de Corea del Sur anunció la semana pasada que cinco extranjeros más fueron deportados del país por no haber cumplido con la orden de guardar cuarentena tras su llegada al país para evitar nuevos contagios de COVID-19.

Se trata de dos nacionales de China, uno de Pakistán, uno de Polonia y uno del Reino Unido. Tres de los cinco extranjeros entraron a Corea del Sur después del 1 de abril cuando inició la vigencia del aislamiento obligatorio, además de haber sido deportados fueron multados por incumplir la orden.

Bajo las medidas obligatorias de cuarentena, todos los que llegan del extranjero, sean coreanos o extranjeros, están obligados a guardar confinamiento durante 14 días en sus residencias o en instalaciones designadas por el gobierno. A los extranjeros que rehúsen guardar las dos semanas de aislamiento se les niega la entrada al país, estableciendo como sanción las multas y deportación a aquellos a quienes se les permita la entrada e incumplan las reglas.

El Ministro de Justicia detalló las faltas cometidas por cada una de estas personas. Así, la persona de Pakistán dio positivo en el análisis de COVID-19 después de haber invitado el 27 de abril, un día después de haber llegado, a algunos amigos a cenar al lugar en que guardaba la cuarentena.

Una o uno de los nacionales chinos escapó del lugar de cuarentena 11 veces entre el 14 y el 28 de abril, dejando cada vez su teléfono celular en el sitio de aislamiento para evitar ser rastreado.

El otro nacional chino dejó el lugar de aislamiento durante 11 minutos para fumar un cigarro, además de haber obstaculizado el monitoreo de aislamiento al colgar o evitar intencionalmente las llamadas de los funcionarios

El o la nacional polaco entró al país en marzo 10, pero se le ordenó guardar cuarentena después de que uno de sus conocidos contrajo la enfermedad. Sin embargo, incumplió la orden e hizo caminatas en un parque casi todos los días desde el 13 de marzo hasta el 26 de ese mismo mes cuando dio positivo a la enfermedad. En su caso, las autoridades emitieron una orden de salida en lugar de la deportación porque la persona pagó personalmente su tratamiento de 21 millones de wons, equivalentes a unos US$ 17,000.

El británico, por su parte, fue deportado cuando fue atrapado visitando una sala de pantalla de golf un día después de haberse hecho la prueba, sin usar un cubrebocas.

Desde que las medidas para evitar el contagio fueron impuestas, diecisiete extranjeros han sido deportados por incumplir las reglas de aislamiento. Incluyendo a quienes se les negó la entrada por no haber aceptado el aislamiento, se han deportado a 24 personas, según anunció el Ministerio de Justicia.

Otros nueve extranjeros han sido atrapados incumpliendo la medida, pero haciéndolo de forma no intencional y se les permitió permanecer en el país después de haber pagado multas, tomando en consideración el bajo riesgo de contagio de la enfermedad.

Para evitar estos contagios, Nueva Zelanda, en la fase más aguda de la enfermedad, también impuso estrictas medidas de cuarentena a todos los que ingresaban en su territorio, llegándoles a negar, incluso, la salida por motivos compasivos como visitar a un pariente moribundo. A partir de un permiso de salida que fue concedido judicialmente, el gobierno cambió sus protocolos para flexibilizar un poco este tipo de salidas.

Más información koreaherald.com

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