Poster de The Wolf of Wall Street

 

Jordan Belfort, un corredor de la bolsa cuya historia inspiról película The Wolf of Wall Street (El lobo de Wall Street), ahora demanda a la compañía productora a la que le vendió los derechos para la película por haberla financiado con recursos de dudosa procedencia.

Resulta que Jordan Belfort, cofundador de Stratton Oakmont, que pasó 22 meses tras las rejas por fraude y lavado de dinero y recibió la orden de pagar a sus víctimas 110.4 millones de dólares en restitución después de declararse culpable en relación con los eventos representados en la película de 2013, tiene escrúpulos y dice que nunca hubiera vendido los derechos sobre sus memorias a Red Granite Pictures, si hubiese sabido que la producción fue financiada con dinero sucio.

The Wolf of Wall Street, que le valió a su protagonista Leonardo DiCaprio un Globo de Oro y una nominación al Oscar, y que ha sido el mayor éxito de taquilla de Martin Scorsese hasta la fecha, ha estado plagada de problemas legales.

En 2016 inició una investigación en Estados Unidos sobre el desvió de recursos por cientos de millones de dólares supuestamente sacados de uno de los fondos de desarrollo económico de Malasia, 1Malaysia Development Bhd o 1MDB.

Según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, algunos de los recursos desviados de 1MDB fueron a dar a hoteles; inmuebles de lujo en Manhattan, Beverly Hills y Londres; obras de arte; un jet privado y la película The Wolf of Wall Street (El lobo de Wall Street). Entre los autores de estos desvíos las autoridades norteamericanas alegan que se encuentra Riza Aziz, hijastro del Primer Ministro de Malasia, Najib Razak.

Riza Aziz era el CEO de Red Granite. Según la denuncia, 100 millones de dólares de los recursos de 1MDB fueron a parar a manos de Red Granite y estos a su vez a la producción de la película que cuenta la historia de Jordan Belfort.

Belfort explica en la demanda que cuando vendió los derechos sobre su libro en el que explica su ascenso como un joven corredor de bolsa de Nueva York a fines de los años 80, y su posterior caída, en una trama llena de drogas, mujeres, corrupción y fraude, Red Granite le dijo que era financiada por individuos y compañías legítimas como Goldman Sachs.

Afirma que Aziz "le ocultó los actos criminales y fuentes de financiación" y que estaba "sorprendido" sobre la verdadera fuente de financiación de la compañía.

"Una cosa está clara: antes de que el Sr. Belfort celebrara el acuerdo que transfirió sus derechos sobre The Wolf of Wall Street, Red Granite y sus directivos no revelaron al Sr. Belfort que estaban usando fondos obtenidos de actividades de crimen organizado y otros delitos para adquirir sus derechos", declaró el abogado de Belfort a The Hollywood Reporter . "Si el Sr. Belfort hubiera conocido esos hechos, nunca habría aceptado celebrar este contrato. Eso se llama fraude y, una vez más, Red Granite será responsable de su actividad ilegal".

Por la desviación de los recursos de Malasia, el Departamento de Justicia (DOJ) presentó una demanda de pérdida por mil millones de dólares que estableció un récord que buscaba, entre otras cosas, todas las ganancias futuras de la película. El DOJ alcanzó un acuerdo por 60 millones con Red Granite.

Debido a todo esto, Belfort dice que la compañía ahora está demasiado amedrentada para seguir monetizando los derechos, por lo que está pidiendo a un juez federal de California que anule su contrato.

"Belfort ha sido significativamente dañado por la contaminación de los derechos de su libro/historia por Red Granite, junto con la incapacidad y/o la negativa de Red Granite de explotar y maximizar los derechos adquiridos de Belfort como lo requiere el contrato, debido al escándalo muy publicitado y en medio de las acusaciones de su participación directa ", dice la demanda. "Ahora motivados solo por la autoconservación, los Demandados deben distanciarse de la historia de Belfort, 'The Wolf of Wall Street' y otros derechos adquiridos, por temor a que la propagación de los libros/historias solo avive las llamas de los cargos criminales que enfrentan".

Belfort está demandando por fraude, tergiversación negligente, violación de la Ley RICO, incumplimiento de contrato e incumplimiento del pacto de buena fe y trato justo, y exige el pago de 300 millones de dólares, que es lo que produjo la película de ganancias.

Obtener esos recursos podría resultar imposible, dadas las circunstancias, pero si Belfort se libera de su relación comercial con Red Granite, es posible que pueda negociar un nuevo acuerdo de derechos para su segundo libro, Catching The Wolf of Wall Street , que según el editor Penguin Random House cuenta la historia del "espectacular caída y encarcelamiento" de Belfort.

El abogado de Red Granite, Matthew L. Schwartz, de Boies Schiller Flexner, envió a THR una declaración en respuesta a la demanda: "La demanda de Jordan Belfort no es más que un intento desesperado y sumamente irónico de salir de un acuerdo que por primera vez en su vida lo hizo rico y famoso por medios legales y legítimos".

Es de destacar que de los 110.4 millones de dólares que Belfort se comprometió a pagar a los clientes que estafó, a la fecha sólo ha pagado 11.6 millones de dólares, y él considera que ya no está obligado a realizar ningún pago porque el periodo de su libertad condicional ha concluido. Las autoridades le han insistido que debe continuar pagando con el 50 por ciento de todos sus ingresos.

Más información hollywoodreporter.com/thr-esq

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