Modelo usando un burkini

Señalando que los trajes de baño que cubren todo el cuerpo, usados por las mujeres devotas musulmanas, son “símbolo de islamismo extremo” y su uso puede llevar a trifulcas, el alcalde la ciudad francesa de Cannes, prohibió esta vestimenta en las playas públicas.

Por razones religiosas, las mujeres musulmanas no muestran su cuerpo en público, razón por la cual no utilizan los trajes de baño tradicionales sino los llamados burkinis (burka y bikini), que fueron creados por una diseñadora australiana. Estos trajes semejan al traje de los buzos, pero que llevan incorporados una capucha que cubre también el cuello, y una túnica hasta media pierna. Se trata de prendas de vestir que se han hecho muy populares entre las mujeres musulmanas, particularmente en Europa.

Sin embargo, al igual que el uso del velo islámico en sus diferentes formas, el burkini ha sido una controvertida prenda de vestir en albercas y playas públicas, particularmente en Francia, país en donde se legisló en 2011 para prohibir el uso del hijab o velo islámico en lugares públicos.

Cuando se emitió la ley que prohíbe a las mujeres cubrir sus cabezas, rostros o cuerpos con los diferentes velos, hijab, niqab o burka, se expuso que era para proteger los de derechos humanos de las mujeres al considerarse que semejante prenda era símbolo de sumisión, pero ahora las razones que han cambiado de proteger la dignidad de las mujeres a la seguridad pública.

Sin embargo, la razón de protección al orden público expuesta por el alcalde de Cannes, David Lisnard, para prohibir el uso del traje de baño islámico en playas públicas, ha sido seriamente criticado en Francia por carecer no solo de razón sino también de fundamento legal, toda vez que la ley vigente solo prohíbe el uso del velo islámico en las calles cuando el rostro queda cubierto y no del burkini, que cubre todo el cuerpo excepto el rostro.

Además, se ha acusado al alcalde de violentar con su edicto la libertad de las personas en cuanto a su elección de vestimenta, siendo desproporcionada la medida con la conducta que se pretende evitar.

La disposición, vigente desde finales de julio, establece lo siguiente: “El acceso a las playas y a nadar está prohibida a cualquier persona que use una vestimenta inapropiada y no sea respetuosa de la buena moral y del secularismo”.

“La vestimenta de playa que ostensiblemente muestre una afiliación religiosa, cuando en Francia y en otras localidades, los lugares de culto son actualmente blanco de ataques terroristas, podría representar un riesgo para mantener el orden público”.

La falta de respeto al secularismo con la vestimenta es sancionada con una multa de 38 euros, aunque antes de imponer la multa las autoridades deben pedir primero a la persona que cambie su traje su baño o que abandone voluntariamente la playa.

Organizaciones musulmanas y protectoras de derechos humanos han dicho que combatirán esta norma ante los tribunales.

Más información bbc.com

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