Un estudiante de 23 años que se percibía a si mismo como una especie de Robin Hood, al menos en intención, fue sentenciado a 13 años de cárcel bajo diferentes cargos de robo en varias ciudades de la Gran Bretaña.
No es la primera vez que pisa la cárcel puesto que ya había estado preso por 10 meses en el estado de Vermont, en Estados Unidos, tras intentar comprar un arma con una identificación falsa.
En Gran Bretaña se levantaron en su contra 5 cargos de robo, 3 cargos de tentativa de robo, siete cargos de posesión de armas de fuego con intención, hurto, tentativa de hurto y un cargo por provocar lesiones con tentativa de causar un dolor mayor.
En su diario escribió que seguiría robando a los ricos para dar a los pobres. Pero la intención de dar a obras de caridad también se quedó en tentativa porque se quedó con todo el producto de sus robos y hurtos.
Fuente BBC News
www.miabogadoenlinea.net

