Entre el colegio, la música, los videojuegos y sus amigos, Rhys Morgan, un joven británico de 17 años, hace tiempo para indagar sobre las curas milagrosas que se anuncian para diferentes enfermedades y exponerlas a la opinión pública cuando no encuentra evidencia científica que la respalde.

 

Rhys Morgan se describe como periodista y escéptico y como buen escéptico es un buscador que se basa en la evidencia científica para luego narrar sus hallazgos a los seguidores de su blog, lo que lo ha hecho blanco de algunas empresas para ser demandado por difamación.

 

Es el caso de la clínica Burzynski, ubicada en Houston, Texas, Estados Unidos, y que anuncia su método como la cura del cáncer del mañana hoy mediante la terapia de “antineoplastones”  que son cambios moleculares que eliminan las células anormales. Como se trata de un tratamiento que no está autorizado por la FDA que es la agencia que aprueba los medicamentos, los pacientes se inscriben como participantes de ensayos clínicos a fin de tener acceso a la terapia. Uno de sus pacientes es el cantante puertorriqueño Robi Draco, conocido también como Robi Rosas, ex integrante de Menudo.

 

Rhys Morgan conoció de esta clínica por la labor de recaudación de fondos para enviar a la clínica a una joven mujer a tratarse de un inoperable tumor cancerígeno en el cerebro.

 

El joven dice que inició sus averiguaciones movido por el enfado que le produce que haya quienes abusen de las personas que se encuentran vulnerables por una enfermedad, prometiéndoles lo que no pueden cumplir.

 

Y así, tras hacer averiguaciones sobre los métodos de la clínica Burzynski, Rhys Morgan escribió en su blog que no hay evidencia científica que concluya que se trata de un método de curación efectivo.

 

Después de este artículo Rhys Morgan fue amenazado, primero veladamente y luego abiertamente, por un sujeto de nombre Marc Stephens, representante de la clínica Burzynski quien le hizo saber que de no retractarse sería demandado por difamación. En  uno de los correos, Stephens envió al joven una imagen de su casa, pretendiendo amedrentarlo al decirle que sabía quien era y donde vivía.

 

Para Rhys Morgan no fue fácil esta encrucijada pues una demanda por difamación puede suponer para sus padres la pérdida de todos sus bienes pero después de buscar consejo entre sus amigos escépticos de la red y abogados simpatizantes de su causa, siguió adelante denunciando abiertamente las amenazas de la clínica.

 

Tras esta denuncia pública, la clínica Burzynski en un comunicado de prensa hizo saber que su relación laboral con Marc Stephens había cesado, ofreciendo disculpas por el método con el que amenazó a nombre de la clínica, pero, y sin mencionar nombres, hizo saber que sí estaban dispuestos a demandar por difamación a quien siguiera hablando negativamente de su terapia. Así que sobre Rhys Morgan sigue pesando la amenaza de una demanda por difamación.

 

Sobre el particular declara que si bien considera que la ley británica en la materia es equivocada porque otorga mayor credibilidad a quien demanda aunque quien "difame" sea una revista científica, seguirá adelante porque considera que la ciencia, y en este caso, la medicina, se debe basar en estudios y evidencia y no en verdades legales a las que se llega por demandas. Una fuerte aseveración pero cierta.

 

Y mientras tanto ya detectó una segunda clínica que ofrece terapias alternativas contra el cáncer y de la que ha investigado, además de que investigará sobre las terapias cosméticas que se ofrecen.

 

Un joven que es ejemplo no solo por su valentía de defender lo que cree, sino también porque a su corta edad forma parte del casi extinto grupo de personas con la capacidad de seguir cuestionándose y no de dejarse manipular por las ideas de otros mientras está distraído con un control de videojuego o un dispositivo de comunicación.

 

 

Más información Guardian

 

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