Los ayudantes de Santa en Polo Norte, Alaska, están enojados con el servicio postal de los Estados Unidos. Y su molestia no es para menos.

Desde 1954 existe un voluntariado en esa localidad que se dedica a responder las cartas de miles de niños de todo el mundo que por estas fechas escriben a Santa Claus para pedir sus regalos navideños.

Pero este año el programa ha sido prácticamente cancelado debido a un incidente que hubo en una oficina postal en Maryland, donde se reconoció que un voluntario del programa de Santa, era un delincuente sexual registrado.

El asunto no es de menor importancia ya que esta persona tuvo acceso al nombre de los niños, de su familia y a su dirección, y si bien no volvió a delinquir, las autoridades postales quieren evitarse cualquier problema y demanda futura y han optado por cambiar las reglas del voluntariado y establecer la prohibición de que los voluntarios conozcan los datos de los niños, cancelando con ello las posibilidades de que el programa opere este año.

 



El alcalde de Polo Norte, Alaska, declaró que no es posible que se cancele un programa que es tan simbólico para los pobladores de su localidad y que por culpa de un incidente ocurrido en otro extremo del país, sea Polo Norte y su voluntariado quien pague las consecuencias. Y se refirió a la decisión del servicio postal, como una acción del Grinch, en alusión al personaje creado por Dr. Zeuss sobre el hombre que quería robarse la Navidad.

No es para menos. Con el cierre del programa también se acaba un prolífico negocio para la localidad, que se promociona como la casa de Santa, y que vende cientos de cartas y postales para que los niños escriban al anciano de barba blanca, con sellos postales exclusivos y la promesa de una respuesta.

Para que el programa pueda seguir operando se tendrían que cambiar en la oficina postal los nombres y direcciones por códigos que serían entregados a los voluntarios a fin de que desconozcan datos privados de los niños que escriben. Pero se trata de una labor titánica que los burócratas no están dispuesto a realizar porque además, al menos en Alaska, se carece de los medios y del presupuesto para llevarlo a cabo.

Así que debido a los muchos miedos que tenemos como humanidad, los niños se quedarán este año sin la respuesta escrita de Santa en un round que el Grinch parece haber ganado.

Fuente Fox News

 

www.miabogadoenlinea.net

 

Pin It