Siguiendo con el tema de crisis y el desempleo, en España ha resurgido una nueva manera de conseguir trabajo informal y con ello un ingreso extra. Se trata del negocio de las plañideras, es decir, de las mujeres que por un precio no solo rezan por un muerto que no conocen, sino que también lo lloran.
La Iglesia católica prohibió el performance de estas mujeres en el siglo XVIII porque sus gritos molestaban a los sacerdotes quienes tenían que gritar para hacerse escuchar sobre el llanto de las mujeres y amenazó incluso con la excomunión de quien llorara a un muerto ajeno por dinero.
Pero los sacerdotes de pequeñas localidades rurales han dicho, que sin pretender cambiar las leyes del Vaticano o desobedecerlas, las plañideras son una opción para abatir la falta de empleo y por ello han empezado a fomentar su contratación.
Así, por una jornada completa en día de muertos que incluye no solo llorar, sino rezar, leer salmos, pulir la lápida y cambiar flores, las plañideras pueden llegar a ganar hasta $45 dólares. Nada mal ¿no?
Las plañideras en la actualidad lloran y rezan discretamente y ya no jalan sus cabellos ni rasgan sus vestiduras y algunas de ellas hasta pueden ocuparse de los trámites legales que siguen a la muerte de una persona y cuyos familiares se ven impedidos de hacerlo por el costo del traslado a los poblados donde ocurre el deceso.
Todo sea por el descanso del alma del prójimo.
Fuente BBC Mundo
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