En otra demanda absurda, una jueza de Florida tuvo que resolver el caso planteado por un hombre en contra del fabricante de ropa interior que usaba el sujeto quien alegaba que el pésimo diseño de sus calzones le ocasionó lesiones además de haberle echado a perder sus vacaciones.

El sujeto alegaba que la parte delantera de los interiores se abría, “actuando como lija en sus partes privadas”, lo que le ocasionó una abrasión en su pene.

 

Después de una detallada discusión respecto de las diferencias entre la anatomía femenina y la masculina, y el diseño de ropa interior para hombre y para mujer, la jueza preguntó al demandante, quien no utilizó los servicios de un abogado al representarse a sí mismo, la razón por la cual aguantó semejante flagelo durante dos semanas sin confiárselo a su esposa, a lo que el hombre respondió que no quería echarle a perder a ella también las tan soñadas vacaciones en Hawai.

La jueza fue en poco más allá y le preguntó por qué no evaluó el terrible daño que la ropa le estaba ocasionando durante esas dos semanas a lo que él confió al tribunal que al tener un estómago prominente, no podía verse su propio pene.

En un extraño giro de acontecimientos, la jueza pidió al único hombre presente en el tribunal, un prominente abogado criminalista que esperaba entrar a su audiencia, que contestara algunas preguntas sobre la ropa interior masculina a fin de ella pudiera dar su veredicto.

Finalmente la jueza desechó el caso porque el demandante no pudo establecer el vínculo entre su lesión y el mal diseño de la ropa interior, siguiendo el razonamiento de que “una vez que los genitales masculinos se han ajustado a la ropa interior, la tensión vertical es mayor que la horizontal por lo que no hay posibilidad que la abertura frontal se abra”. Además de lo anterior declaró que probablemente el propio demandante y su peculiar manera de ponerse la ropa interior (mete los interiores en los pantalones y los jala juntos) agravó su incomodidad.

Un caso que trascenderá a la historia del derecho, no solo por lo intrascendente de la petición, sino por los temas tan peculiares que se ventilaron en el tribunal.

Fuente Times on Line

 

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