El obispo Richard Williamson fue declarado persona no grata por el gobierno de Argentina, quien le ha solicitado que abandone el país en diez días o de lo contrario será sometido a un proceso de expulsión.

 

Recapitulemos un poco sobre este caso. Se trata de un sacerdote británico seguidor de Marcel Lefebvre, sacerdote que fuera excomulgado por la Iglesia Católica durante el papado de Juan Pablo II, por considerar que sus enseñanzas se desviaban de la misma religión católica. Junto con el Cardenal Lefebvre fueron excomulgados sus seguidores.

 

Pues bien, en un intento por acercarse a los sectores más conservadores de la Iglesia Católica, el Papa actual, Benedicto XVI, quién también pertenece al sector conservador de la misma iglesia, levantó la excomunión a este obispo y otros sacerdotes más, generando polémica debido a las previas declaraciones de Williamson sobre el Holocausto.

 

Así, trascendieron declaraciones del clérigo a la televisión sueca en el sentido de que durante el Holocausto habían muerto unas 300 o 400 mil personas y no las seis millones que han sido oficialmente aceptadas y mencionó que las cámaras de gas solo existían para la desinfección, pero no como cámaras de muerte.

 

Tras estas declaraciones, la comunidad judía solicitó a Benedicto XVI que reconsiderara su decisión sobre el levantamiento de la ex comunión a Williamson a lo que el jerarca católico respondió ofreciendo disculpas porque no tenía el conocimiento de las declaraciones del sacerdote y le exigió una retractación pública.

 

Al momento del escándalo, Williamson trabajaba al frente de un seminario de lefebvristas a las afueras de Buenos Aires, Argentina, cargo que perdió a los pocos días de que fuera puesto en el ojo del huracán.

 

Pero las cosas no quedaron ahí, ya que la comunidad judía acudió ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo de Argentina para declarar a Wiiliamson persona no grata. Y tras llevar el asunto al Congreso, el ministro del interior extendió una notificación para que abandonara el país en un término de 10 días.

 

El gobierno de Argentina ha basado su petición en la suspensión del permiso de residencia del sacerdote ya que él había declarado que era empleado administrativo de una asociación civil y no un sacerdote, pero las cosas iniciaron por haber sido acusado de discriminación.

 

Dejemos de lado lo que piensa y dice del Holocausto porque al menos en Argentina, a diferencia de Alemania, no se trata de un delito negar ese hecho histórico, y aclaro que no estoy de acuerdo con su postura, pero el tema es otro por lo que vamos a concentrarnos en la discriminación.

 

Resulta que la línea que divide el ser discriminado del hecho de discriminar es muy tenue y yo me pregunto si en este caso no se está discriminando a esta persona por sus opiniones.

 

Porque sus opiniones son controvertidas, muy controvertidas, pero finalmente son opiniones y por ellas se le ha negado su trabajo y hasta su estancia en un país. Y me pregunto si en lugar de haber negado el Holocausto hubiera negado el exterminio de indígenas en Argentina, ¿también lo habrían expulsado?

 

¿No se acabó discriminando al discriminador? Lo malo que para él parecería que ya no tiene derecho alguno en Argentina.Conforme a la legislación argentina, es legal que lo expulsen, pero ¿es justo?