“Diarios Testimoniales” nació en Alemania como un proyecto para llevar a los alemanes la historia del nacionalsocialismo de primera mano, mediante la reimpresión de los diarios desde que Adolfo Hitler fue nombrado Canciller en 1933 hasta la derrota en 1945.

 

Dichos diarios iban acompañados de un suplemento con el análisis y críticas de varios historiadores que ayudaban a comprender a los alemanes esa parte de su historia que también incluía el proyecto de publicar las reacciones de los grupos comunistas, socialistas y judíos, durante el pequeño espacio de tiempo que lograron ser publicados a partir de Hitler.

 

Esta serie de publicaciones fue editada la primera quincena de enero con la impresión de 300 mil ejemplares que pronto se agotaron. Tuvo el aval no solo de varios intelectuales e historiadores alemanes, sino también del público para quienes es importante conocer a fondo esta porción de la historia de su país.

 

Pero no se trató de un proyecto respaldado por todos, ya que en cierta medida quedó al margen de las leyes alemanas que prohíben la utilización de símbolos, documentos y propaganda que aluda al nacionalsocialismo, y estas reimpresiones fueron vistas por algunos sectores gubernamentales como una incitación para los grupos de neo nazis, aunque los historiadores opinan que estas prohibiciones solo sirven para mitificar al nacionalsocialismo, haciéndola más atractiva para sus seguidores.

 

El Estado de Baviera ha sido el principal opositor de la publicación de los “Diarios Testimoniales” y tras una advertencia incautó la segunda entrega de esta publicación, alegando poseer los derechos de autor en vista de que la Editorial Eher, encargada de todas las publicaciones nazi de la época, fue asimilada por el ministerio de finanzas de Baviera y de ahí que sea dicho estado federal sea el poseedor de los derechos de autor de estas publicaciones.

 

Pero los abogados de los “Diarios Testimoniales” han alegado que en Alemania los derechos de autor tienen una duración de 70 años por lo que lo referente a los primeros años se ha quedado sin propiedad intelectual particular y ya pasó al dominio público.

 

Esta se presenta como una lucha que va a ser larga ya que para muchos historiadores e intelectuales no se trata ya de una sola publicación sino del derecho que tienen los alemanes a conocer su historia de primera mano.

 

Las prohibiciones respecto del nacionalsocialismo en Alemania llegan al punto en que el libro de Hitler, “Mi lucha” no se puede reimprimir en su territorio y ya no se sabe si las reimpresiones de este texto que se han hecho en otros países están siquiera apegadas al original.

 

¿Con estas prohibiciones se está violando la libertad de expresión o se está tratando de proteger un bien mayor frente la amenaza que suponen los grupos de neo nazi? ¿Qué tendrá que tutelar el Estado, el derecho de conocer la historia o la vida de los grupos más vulnerables como los inmigrantes cuyas vidas están amenazadas por algunos sectores?

 

¿Los “Diarios Testimoniales” y cualquier expresión respecto del conocimiento del nacionalsocialismo alienta a los grupos neo nazi o podría contribuir, como señalan los expertos, a desmitificar el movimiento y desalentar a sus seguidores? ¿Los grupos de neo nazis realmente necesitaran de publicaciones para actuar o se trata de un problema con mayor trasfondo sociológico?

 

En un caso como este donde la historia ha demostrado en toda su crudeza lo que somos capaces de hacer unos contra otros ¿qué será lo justo? 

 

Fuente BBC Mundo