El miércoles venció el plazo para que los países presentaran ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental Marítima, CLSC por sus siglas en inglés, sus límites de la plataforma continental.

La exposición de dicha información se fundamenta en el Convenio de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) y pretende asentar los límites de cada país y sus reclamos sobre las plataformas continentales de tal manera que después del 13 de mayo no se aceptarán reclamos no expuestos ante la Comisión que pertenece a la ONU.

La plataforma continental, según la CONVEMAR comprende el lecho y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su mar territorial y a todo lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde exterior del margen continental, o bien hasta una distancia de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial, en los casos en que el borde exterior del margen continental no llegue a esa distancia. Su importancia radica en el hecho de que el estado que reclama la plataforma continental es quien tiene la facultad de explotar esa zona en sus recursos.

México presentó los documentos respecto de nuestra plataforma continental desde diciembre del 2007 y presentó una ampliación en abril del 2008. Particularmente, respecto del Golfo de México se exponen los límites en una zona muy rica en hidrocarburos y que había que delimitar claramente con Estados Unidos y Cuba por la explotación de dichos recursos.

Pero en esa exposición que se hizo no se contempló la isla Bermeja porque anda perdida, literalmente, desde 1997 en que se solicitó a la Armada que verificara la existencia de la isla que había figurado en los mapas internacionales desde el siglo XV como parte de Yucatán.

Y al no haber aparecido la isla, México perdió la oportunidad de reclamar derechos en el llamado Hoyo de Dona, zona que se estima producirá unos 22 mil 500 millones de barriles de petróleo.

Lo interesante es que tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados se exhortó al gobierno federal a “buscar” la Isla o al menos una explicación de lo que sucedió con ella, pero desde febrero de 2009 no se volvió a exponer nada sobre el tema y la Secretaría de Relaciones Exteriores no tiene ninguna mención al respecto en su página de Internet.

Pero hoy, ya no tiene importancia si la isla aparece nuevamente. El plazo para presentar la información venció y con ello el derecho de reclamar el dominio sobre la zona.

Pero la pregunta subsiste: ¿Qué pasó con la Isla Bermeja?

Fuente Cámara de Diputados, Crónica, Secretaría de Relaciones Exteriores.

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