En una demanda para exigir el pago de pensión alimenticia, el demandado se defendió poniendo en tela de juicio su paternidad y presentó una solicitud para que se practicara una prueba de laboratorio para que mediante el análisis del ADN determinara si él es o no el padre de esos niños.

 

La madre de los menores, que demandó el pago de pensión alimenticia, se amparó contra la solicitud de la prueba de ADN argumentando que la sola solicitud de la misma violaba el artículo 4° constitucional de sus hijos al no garantizarles su derecho a una vida digna al tener que someterse a las pruebas de laboratorio.

El argumento es ingenioso pero poco sólido y por tal motivo la Primera Sala de la Suprema Corte rechazó el amparo. El argumento es que, contrariamente a lo expresado por la madre, lo que permite a los hijos tener una vida digna es conocer su verdadera filiación lo que constituye un derecho de orden público y el principio de la personalidad jurídica, porque a partir del conocimiento de la paternidad los niños tienen el derecho de exigir alimentación, vestido y vivienda de la persona que les debe proveer para que así tengan una vida digna y la puedan desarrollar.

 

Tras la negación de este amparo, los niños tendrán que proporcionar su ADN y así saber si el hombre de quien esperan su derecho a alimentos es su padre o no.

 

En medio de la pelea los que salen más perjudicados, de una u otra manera, son quienes menos intervinieron en el origen del problema: los niños.

 

Fuente Suprema Corte de Justicia de la Nación

 

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