Balanza judicial

Frente a una decisión judicial emitida la semana pasada según la cual la prohibición del comercio interno de cuernos de rinoceronte en Sudáfrica no podrá sostenerse otros siete años, el ministerio de asuntos ecológicos ha empezado a evaluar la trascendencia del fallo.

El caso fue llevado ante el poder judicial por asociaciones privadas de propietarios de rinocerontes que recurrieron la ampliación por otros siete años de la prohibición del comercio interno de cuernos de este animal, los cuales han alcanzado cierta fama particularmente en África y Asia por creerse que tienen poderes para curar el cáncer o incluso para aumentar el vigor sexual masculino o curar las resacas tras una borrachera.

De acuerdo con la Asociación Sudafricana de Propietarios Privados de Rinocerontes, en el país unos 6,200 rinocerontes son propiedad privada, lo que equivale a un tercio de la población de estos animales. Los cuernos de este animal son extraídos cuando el animal ha sido sedado y se trata de una parte del cuerpo que crece nuevamente.

Los que apoyan el comercio interno de cuernos argumentan que los ingresos que obtenga el gobierno mediante el cobro de impuestos, pueden ser aplicados para la conservación y para pagar por la seguridad de los animales. Pero los opositores dicen que el comercio legal puede ser tentador para los cazadores furtivos quienes suelen “lavar” los cuernos ilegales en empresas legales.

La decisión de la corte sudafricana sólo es aplicable para el comercio interno y de ninguna manera levanta la prohibición internacional que existe para comercializar con partes de rinocerontes.

Si bien el gobierno puede apelar la decisión ante la Corte Constitucional, no han manifestado si procederán por esta vía o intentarán otro medio. Así, el ministerio de asuntos ecológicos ha declarado que podrían presentar una iniciativa para reformar la ley vigente en la materia, o hacer muy onerosa la adquisición de permisos para comprar, vender o poseer cuernos de rinocerontes de tal forma que se desincentive el comercio interno.

Por lo pronto el ministerio sigue analizando sus opciones legales para evitar que se reanude al interior de Sudáfrica el comercio de cuernos, que también son utilizados como elementos decorativos para demostrar posición social o económica.

De acuerdo con cifras de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Crimen, UNODC, sobre crimen organizado dadas a conocer en 2012, el tráfico ilegal de marfil de colmillos de elefante, cuernos de rinocerontes y partes de tigres de África y Asia produce $75 mil millones de dólares al año.

Más información timeslive.co.za

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