Daño visible ocasionado en la zona del Colibrí

En el marco de la COP20, Conferencia de Cambio Climático de la ONU que ha reunido a representantes de más de 190 países en Lima, Perú, los activistas del grupo ambientalista Greenpeace han estado enviando mensajes sobre el tema, uno de los cuales tendrá consecuencias legales al haber dañado el patrimonio cultural de la humanidad de las Líneas de Nasca.

De acuerdo con un video que el mismo grupo subió a YouTube, varios activistas ingresaron a la zona restringida de Nasca, cerca de la imagen del Colibrí, una de las más representativas, para dejar un mensaje hecho con tela amarilla en el que se podía leer: Time for Change; The Future is Renewable (Momento del cambio, el futuro es renovable).

Si bien Greenpeace dijo que no había dañado de ninguna forma el patrimonio cultural, la evidencia sostiene lo contrario pues se trata de una zona cuya entrada está restringida al ser una zona muy frágil. Las estilizadas figuras que conforman el sitio arqueológico fueron realizadas entre 1,500 y 2,000 años atrás y están hechas con piedras negras sobre fondo blanco, lo que significa que cualquier movimiento de las piedras deja una huella. Por eso, los arqueólogos que tienen autorización para entrar a la zona usan unos zapatos especiales con los que tienen que caminar alzando completamente el pie después de cada pisada para evitar mover las piedras. Cabe señalar que por lo frágil de la zona ni el presidente peruano tiene autorización de ingreso.

Los activistas de Greenpeace, como se muestra en su propio video, entraron sin tomar esas precauciones por lo que ahora desde el cielo se puede ver la huella que literalmente dejaron, como lo muestra la fotografía tomada por el capitán Juan Carlos Ruiz el pasado 8 de diciembre, habiendo afectado gravemente la zona.

El viceministro de patrimonio cultural del Perú, Luis Jaime Castillo, anunció que el país tomará todas las medidas legales a su alcance para identificar e imputar a los responsables por ataque a monumentos arqueológicos, un delito sancionado con hasta seis años de prisión.

Al momento de escribir esta nota la fiscalía peruana tenía identificado a uno de los activistas y estaban investigando quiénes fueron los otros participantes, partiendo de la investigación de la avioneta que contrataron para hacer las fotografías del letrero que luego colgaron en sus sitios de la web.

Manifiestamente molesto por el “aberrante” acto en que para transmitir un mensaje se ha “pisoteado el patrimonio” del Perú, el viceministro de cultura explicó que Greenpeace como institución tiene también responsabilidad pues deberá responder económicamente por los daños causados a fin de que se pueda reparar el daño ocasionado.

Greenpeace, como sucede casi siempre, no aceptó la responsabilidad de los hechos y se limitó a ofrecer “disculpas” a las personas que se vieron “moralmente afectadas” por sus actos, asegurando que no hubo “afectación real al patrimonio”, pese a que la evidencia indica lo contrario.

Y esta vez su mensaje es lo que menos ha importado. No es coherente que para pedir que dejemos de alterar el clima en el mundo, destruyan parte del patrimonio que no solo corresponde a Perú sino a toda la humanidad.

Más información Larepublica.pe y elcomercio.pe

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net

Imagen de larepublica.pe