El gobierno del Reino Unido concedió asilo a un hombre de nacionalidad afgana por creencias filosóficas y ser ateo, en uno de los primeros casos en que se concede asilo sobre bases de no creencias religiosas, reconociendo el derecho a la libertad filosófica como se reconoce el derecho a la libertad de creencias.
Este caso fue llevado por una alumna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Kent, representando a este hombre afgano que por conflictos en su país llegó al Reino Unido en 2007 cuando tenía 16 años y se le concedió autorización para permanecer en el país hasta 2013.
Esta persona fue criado como musulmán, pero su proceso de crecimiento lo llevó hacia el ateísmo por lo que no tiene creencias religiosas ni se identifica con religión alguna.
Frente a la Oficina del Interior se argumentó que el ateísmo de este hombre en Afganistán podría ser un grave problema que podría poner en riesgo no solo su libertad sino incluso su vida pues de acuerdo con la Sharia, ley vigente en ese país musulmán es un delito la apostasía, es decir, renegar de las creencias religiosas, en este caso el islam. Asimismo se expuso que en otros países la no creencia religiosa podría ser tratada discretamente pero no en Afganistán donde la vida diaria está permeada de aspectos religiosos.
El fundamento de la petición fue la Convención de Refugiados de 1951 que tiene el objetivo de proteger a las personas perseguidas por su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social o por su punto de vista político.
El gobierno británico concedió el asilo a este hombre en una decisión aplaudida por la Asociación Humanista Británica para quienes es motivo de orgullo que el gobierno británico sea líder en la defensa de los derechos humanos de los no creyentes en la misma medida en que protege los derechos de los creyentes.
Más información BBC
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