Por unanimidad de votos y sin la presencia de la oposición, el Parlamento de Camboya aprobó una ley en que se criminaliza la negación de los crímenes contra la humanidad cometidos durante el régimen del Jemer Rojo.
Se calcula que durante ese régimen que gobernó el país de 1975 a 1979 murieron 1.7 millones de personas, casi un tercio de la población, debido al hambre, exceso de trabajo o fueron ejecutados.
La ley fue preparada en menos de una semana y presentada por el presidente Hun Sen en respuesta a las supuestas declaraciones de un parlamentario de oposición que decía que muchas de las muertes se habían debida a la invasión vietnamita a Camboya en 1979, con la cual finalizó el Jemer Rojo o Khmer Rouge.
Por lo anterior y por la época electoral, se considera que esta ley es una medida política del gobierno para ganar votos, además de una herramienta que podría ser utilizada para silenciar a la oposición.
Los parlamentarios de oposición fueron expulsados del órgano legislativo después de haberse unido y conformado un nuevo partido, el Partido de Rescate Nacional de Camboya.
En Camboya están operando, con varios inconvenientes, salas especiales para juzgar a los líderes responsables de las atrocidades cometidas durante el período maoísta del Jemer Rojo. Estas salas especiales operan gracias a un convenio con la ONU.
Hasta el momento, sin embargo, solo uno de los acusados ha sido encontrado culpable y se encuentra purgando sentencia. Se trata de Kaing Guek Eav, alias Duch, quien era jefe del centro de torturas del Jemer Rojo.
Uno de los indiciados, Ieng Sary, acusado de genocidio y de crímenes contra la humanidad, falleció el pasado mes de marzo y su esposa Ieng Thirith, también acusada de genocidio fue liberada en septiembre del año pasado debido al grave deterioro de su salud.
Más información BBC
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