En 2010 Norrie May-Welbie, quien ahora solo usa su primer nombre Norrie, fue la primera persona en haber obtenido en Australia, en la provincia de Nueva Gales del Sur, el reconocimiento gubernamental de “zie”, es decir, asexual o sin género.

 

Las autoridades de Nueva Gales del Sur habían aceptado enmendar su acta de nacimiento después de que los médicos no pudieron definir si estaban frente a una mujer o a un hombre.

 

Norrie nació en Escocia como hombre. Se mudó a Australia a la edad de siete años y ya mayor decidió cambiar de sexo y ser mujer. Pero tampoco se sintió a gusto con esta clasificación por lo que ahora es persona sin sexo definido.

 

Cuatro meses después de enmendada su acta de nacimiento recibió una notificación de la oficina del registro civil en que le decían que el registro era inválido y que había sido producto de un error.

 

Norrie llevó esta decisión ante el Tribunal de Apelaciones Administrativas en donde se decidió que conforme a la ley todos debían ser inscritos como hombres o mujeres.

 

Esta decisión fue apelada ante la Corte de Apelaciones de Nueva Gales del Sur y el viernes de la semana pasada los tres magistrados que revisaron el caso revirtieron la sentencia del tribunal administrativo y concluyeron la palabra sexo o género no solo significaba masculino o femenino.

 

Con su decisión la Corte de Apelaciones instruyó al Registro de Nacimientos, Muertes y Matrimonios para que buscara el término adecuado para inscribir a Norrie como asexuado y a partir de este caso a los demás en donde el género de la persona sea ambiguo o difícil de determinar.

 

Se trata de una decisión que pese a que solo es válida en Nueva Gales del Sur, podría ser tomado como referente por los gobiernos y cortes de otras provincias de Australia.

 

El abogado que llevó el caso de Norrie declaró que si la ciencia ha determinado que el sexo o género de las personas no es binario, es decir, hombre o mujer, las leyes y el estado debían reconocer ese hecho como lo está haciendo la Corte de Apelaciones.

 

A lo anterior Norrie agregó que una ley no es suficientemente buena si aplica para la mayoría, ya que debe incluir a todos, una declaración con la que muchos juristas no coinciden necesariamente.

 

 

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