El lunes de esta semana la Suprema Corte de los Estados Unidos inició la revisión de un caso en materia de patente de genes en que está involucrada la empresa Myriad Genetics, que creó pruebas para determinar si dos genes, llamados BRCA1 y BRCA2, han mutado lo que implica alto riesgo de padecer cáncer de mama o de ovario.

 

La Corte deberá decidir, por tanto, si genes aislados son producto de la naturaleza y no patentables o si son suficientemente diferentes de otros genes encontrados en la células del cuerpo humano.

 

Para la empresa genética, apoyada por laboratorios y otras empresas de investigación genética, la decisión de la Corte implicaría el futuro de la investigación en la materia, pudiendo afectar incluso lo relativo a cultivos genéticamente modificados y vacunas desarrolladas a partir del ADN.

 

Para asociaciones de médicos, pacientes y la asociación de libertades civiles que ha impulsado este caso se trata de establecer que ninguna compañía tenga derechos sobre lo que esencialmente forma parte del cuerpo humano, ya que este tipo de patentes frena el progreso médico y el acceso a pruebas, en algunos casos negando el derecho de los pacientes a su información genética.

 

Los académicos, sin embargo, opinan que la decisión no es trascendente en ningún sentido puesto que el número de patentes que existen en el sector genético es reducido y la patente de Myriad expirará en dos años. Además señalan que la existencia de estas patentes no ha impedido el desarrollo de otro tipo de pruebas y que en un futuro muy cercano se podrá hacer una lectura completa del genoma humano por menos de los $4,000 dólares que Myriad cobra por analizar solo dos genes.

 

El caso contra Myriad Genetics llegó a los tribunales en 2009 de la mano de la ACLU, American Civil Liberties Union, y de la Fundación de Patentes Públicas, Public Patent Foundation.

 

En primera instancia un juez concedió la razón a quienes demandaban al establecer que ADN aislado es igual al ADN en el cuerpo en cuanto a su importancia, esto es, la información que contiene.

 

Sin embargo la decisión se revirtió en dos cortes federales de apelaciones en donde se consideró que el ADN es un químico y no un medio de información y que el ADN separado del cromosoma cambia sustancialmente y por tanto lo hace patentable.

 

La administración Obama se ha manifestado sobre este caso y contradiciendo la política anterior de registro de patentes ha declarado que los genes aislados no deberían ser sujetos de patentes porque el ADN aislado funciona de la misma manera en un laboratorio como lo hace en el cuerpo humano.

 

La trascendencia de la decisión de la Corte hacia cultivos genéticamente modificados y al desarrollo de vacunas genéticas dependerá de los alcances que los ministros den al tema pues podría terminar afectando exclusivamente a las empresas como Myriad Genetics, cuyas pruebas del BRCA el año pasado le dejaron ingresos por $405.5 millones de dólares.

 

O puede terminar siendo, como opinan importantes académicos de genética y derecho, que la ciencia rebasó hace mucho a las leyes y la decisión de la Corte será una declaración política más que una decisión práctica.

 

ACTUALIZACION 13 de junio de 2013

 

El día de hoy la Suprema Corte de los Estados Unidos, en una decisión unánime, dictaminó que las empresas no pueden patentar genes humanos, apoyando así la postura que dice que los genes son elementos naturales que no se pueden patentar por el solo hecho de ser aislados.

 

 

Más información NY Times

 

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