Mientras el pasado viernes un tribunal en Moscú imponía una sentencia de dos años de prisión contra las tres integrantes de Pussy Riot, el Alto Tribunal de esa ciudad, capital de Rusia, dictaminaba la constitucionalidad de un bando que prohíbe las marchas del orgullo gay por cien años.

 

La prohibición fue impuesta por la administración de la ciudad de Moscú considerando que la marcha del orgullo gay es un riesgo porque puede ocasionar disturbios públicos además de que la mayoría de los habitantes no apoyan dicho evento.

 

La prohibición fue llevada a tribunales por el activista de los derechos de los homosexuales, Nikolay Alexeyev quien no es desconocido para las autoridades rusas pues ya hay una sentencia a su favor por la Corte Europea de Derechos Humanos que establece que el gobierno ruso lo discriminó por su orientación sexual.

 

Alexeyev discute judicialmente no solo la prohibición a las marchas del orgullo gay, sino también una prohibición emitida recientemente en San Petersburgo de hacer propaganda a favor de los homosexuales.

 

Sentencias como la impuesta a Pussy Riot, la detención de opositores políticos y la adopción de diferentes leyes como la prohibición a la marcha del orgullo gay por cien años y la ley sobre organizaciones no gubernamentales que establece una estrecha vigilancia sobre estas organizaciones, dejan la impresión de que en Rusia se está endureciendo el régimen político lo que no está sucediendo según algunos analistas rusos, pero frente a la evidencia ¿cómo opinar de diferente manera?

 

 

Más información BBC

 

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