Frank La Rue, relator especial de la ONU en materia de libertad de expresión, hizo un llamado a Tailandia para revisar y modificar su legislación en materia de delitos de lesa majestad que protegen a la realeza.
Las leyes de lesa majestad existen en Tailandia desde hace muchos años, pero fueron nuevamente impulsadas por el gobierno en el año 2009 razón por la cual se han incrementando las sentencias por insultos, difamación o injurias contra el rey, la reina, los príncipes o el regente.
Por estos delitos se pueden imponer penas de tres a quince años de cárcel. A estas penas no escapan las injurias, difamación o insultos proferidos en Internet ya que la Ley de Crímenes Cibernéticos sanciona con hasta cinco años de cárcel a quien que se exprese en contra de la monarquía por este medio.
En 2009 el escritor australiano Harry Nicolaides fue condenado por injurias por la publicación de un libro. Originalmente fue sentenciado a 6 años de prisión, pero la sentencia fue reducida a tres por haberse declarado culpable de ofender al rey al desconocer que se trataba de un delito. Tan solo cumplió seis meses en prisión ya que el rey graciosamente le otorgó el perdón.
Para el relator especial, “la amenaza de una sentencia larga al encarcelamiento y la ambigüedad con respecto a qué se considera difamación, insulto o amenaza a la monarquía da lugar a la autocensura y asfixia los debates sobre temas de interés público, poniendo en riesgo el derechos a la libre opinión y expresión”.
Señaló además que el hecho de cualquier individuo puede imputar a otro por estos delitos en juicios que son cerrados, aumenta el temor de expresar cualquier opinión por parte de los tailandeses.
Tailandia ratificó el Pacto Internacional sobre Derechos Políticos y Civiles en 1996, con lo que se comprometió a garantizar el derecho de todos los individuos de buscar, obtener y difundir información e ideas de todo tipo.
La Rue reconoció que ese obligación tiene limitaciones por razones de seguridad nacional o para proteger la reputación de los individuos, pero señaló que las leyes de lesa majestad de Tailandia como están redactadas no cumplen los criterios estipulados en el Pacto Internacional.
Las conclusiones del Relator Especial se dan a conocer días después de la sesión de tres horas en que se celebró el Examen Periódico Universal sobre Tailandia en Ginebra, Suiza, ejercicio en el que se revisó el estado de los derechos humanos en ese país.
Sobre la revisión de los delitos de lesa majestad se expresaron Francia, Reino Unido, Eslovenia, Hungría, Finlandia y Noruega. El representante de este último país manifestó que si bien en su país existen también leyes de lesa majestad, para proceder en contra de alguien es el rey quien debe autorizar a fin de evitar abusos.
Llamó fuertemente la atención el silencio sobre el tema de los Estados Unidos, que al lado de China, Siria, Singapur y Birmania, no se manifestaron al respecto pese a las docenas de tailandeses encarcelados, uno de ellos con nacionalidad estadounidense, los cientos de libros prohibidos y las miles de páginas de Internet bloqueadas por ofensas o injurias a la realeza.
El silencio de Estados Unidos sobre el tema fue interpretado por un diplomático europeo semejante al de un país dictatorial.
En esta reunión, el representante de Tailandia expresó que su gobierno ha desechado varias denuncias por improcedentes y que actualmente se está elaborando un estudio comparativo a fin de mejorar las leyes sobre el tema, además de que se conduce un debate sobre los delitos de lesa majestad y la libertad de expresión.
La ONU tendrá que verificar si efectivamente se llevan a cabo las modificaciones de estas leyes a fin de transparentar la libre expresión en Tailandia.
Más información ONU
www.miabogadoenlinea.net

