Símbolos de salud

 

Amnistía Internacional ha denunciado que en Egipto seis médicos y dos farmacéuticos fueron arrestados y otros médicos han sido transferidos a hospitales en cuarentena después de haber manifestado sus preocupaciones sobre las fallas en el tratamiento de la epidemia de COVID-19.

Philip Luther, director de investigación y defensa de Oriente Medio de Amnistía Internacional, ha declarado que “las autoridades egipcias están manejando la crisis de COVID-19 con sus usuales tácticas represivas”, acusando a los médicos y demás personal de salud que denuncia la falta de protección o fallas en el tratamiento de la crisis, de delitos de terrorismo o de difundir noticias falsas.

“Los trabajadores de salud han tenido que tomar una decisión imposible: arriesgar sus vidas o enfrentar prisión si se atreven a hablar”, se lee en el reporte de Philip Luther.

La organización ha documentado las detenciones arbitrarias por la Agencia Nacional de Seguridad de ocho trabajadores del sistema de salud ocurridas entre marzo y junio, entre ellas la de la doctora Alaa Shaaban Hamida, de 26 años y embarazada, quien está en detención preventiva acusada de "pertenecer a un grupo terrorista", "difundir noticias falsas" y "mal uso de las redes sociales" después de que una enfermera usara su teléfono para reportar un caso de coronavirus a la línea del Ministerio de Salud.

Los otros profesionistas han sido detenidos por manifestar, ya sea publicando artículos o en perfiles de redes sociales, críticas al tratamiento de la crisis por las autoridades egipcias. El Sindicato de Médicos ha denunciado que estas detenciones están creando un clima de “frustración y miedo entre los médicos.”

Amnistía Internacional, después de haber entrevistado a otras 14 personas, entre médicos, abogados y familiares, sostiene que el gobierno también ha transferido a quienes exponen sus opiniones a hospitales que están en cuarentena tratando casos de COVID-19. Se creen que médicos con factores de riesgo como condiciones preexistentes o avanzada edad han sido reubicados en estos hospitales.

Otros han recibido amenazas, como un médico que se rehusó a trabajar por las condiciones inseguras y que recibió un mensaje en el que lo llaman “soldado traidor” que merece “sufrir la más severa de las sanciones.”

La organización también reporta una carta firmada por el gobernador de Sinaí del Norte en la que se lee que “cualquier doctor o enfermero que se rehúse a ejecutar su trabajo o se ausente del trabajo será citado por la Agencia Nacional de Seguridad.”

El Sindicato de Médicos de Egipto ha registrado por lo menos 68 muertes de trabajadores de salud de primer línea por COVID-19, con más de 400 positivos de la enfermedad desde mediados de febrero. Estas cifras no incluyen a médicos que han fallecido con síntomas de la enfermedad, pero que no fueron analizados, ni a enfermeros, dentistas, farmacéuticos, técnicos, trabajadores de entregas, personal de limpieza y otros trabajadores esenciales del sector salud.

Las represalias al personal de salud, sin embargo, no son novedosas ni han surgido con el brote de COVID-19. En septiembre fueron arrestados cinco profesionistas del sector salud que lanzaron la campaña “los médicos están enojados” en la que denunciaban las deficiencias del sector salud y los bajos salarios, pidiendo reformas. Cuatro de ellos fueron liberados, pero el dentista Ahmad al-Daydamouny sigue en prisión.

En el reporte de la organización de derechos humanos se lee: “Amnistía está pidiendo a las autoridades egipcias que pongan un fin inmediato a su campaña de acoso e intimidación en contra de los trabajadores de salud que están hablando.”

Más información allafrica.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net