Automóvil Mustang

Un tribunal suizo de Biel-Seeland, en el cantón de Berna, encontró culpable de homicidio imprudencial a un conductor que la madrugada del 8 de mayo de 2016 atropelló a una mujer que se acostó sobre el pavimento de una carretera con la intención de suicidarse.

Conforme a declaraciones vertidas durante el proceso, la mujer había discutido con su pareja y decidió suicidarse recostándose sobre el pavimento de la autopista A6, como a las cinco de la mañana. Así lo hizo saber a su pareja a quien telefoneó antes del accidente.

Conduciendo su vehículo a 100km/h, dentro del límite de velocidad que es de 120km/h, circuló el ahora sentenciado, quien alcanzó a ver que había algo en la carretera, sin haber alcanzado a frenar oportunamente. El conductor declaró que en el momento no supo si había golpeado a una persona o a un animal y solo alcanzó a ver un flash de luz, presumiblemente de un anti reflejante del zapato de la mujer.

Durante el proceso se confirmó que el conductor, además de que circulaba dentro de los límites de velocidad, no había bebido ni estaba distraído con el celular. Pidió varias veces perdón por lo ocurrido, explicando que desde el accidente había enfermado de depresión y declaró que, por tanto, él no era culpable, sino también una víctima de las circunstancias.

Sin embargo, el juez no estuvo de acuerdo con esta defensa y falló por la culpabilidad del conductor por imprudencia, explicando que todos los conductores deben manejar preparados para encontrarse con contingencias en la vía.

De esta forma, el juez opinó que si la visibilidad era mala en ese momento, pese a estar conduciendo dentro de los límites de velocidad, el chofer debió haber adaptado su velocidad a las condiciones de visibilidad a fin de contar con el tiempo necesario para frenar en caso de encontrarse con un obstáculo en la vía.

El conductor dijo que su visibilidad era de 60m, pero la evidencia demostró que a 100km/h la distancia para frenar era de 65m.

Al momento de sentenciar, el juez consideró las atenuantes del caso y estableció una multa suspendida de 15 días, más una multa adicional de 210 francos suizos, además de que condenó al conductor a pagar los gastos judiciales, una cantidad que ronda los 8,700 francos.

Esta decisión parece alejarse de otras que se han tomado en Suiza en circunstancias similares. Así, en agosto de 2015 un oficial de la policía que atropelló a un joven de 22 años que en estado de ebriedad se recostó sobre el pavimento, fue declarado no culpable de homicidio, al haberse determinado que el policía conducía de manera apropiada y que la presencia del joven en la vía fue una “situación completamente excepcional e impredecible”.

La sentencia emitida esta semana aún puede ser apelada.

Más información thelocal.ch

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