En el pequeño pueblo de Knightstown, Indiana, en Estados Unidos, la decoración navideña se ha convertido en un tema de controversia, específicamente el árbol de Navidad que adorna la entrada de la comunidad, ya que en la punta está adornado con una cruz, a lo cual se opuso un ciudadano.

Knightstown es un pueblo con poco más de 2,000 habitantes y las autoridades locales adornan un pino que se encuentra en la entrada del pueblo cada Navidad, pero a diferencia de lo que tradicionalmente sucede, que es colocar una estrella en la punta del árbol, las autoridades desde hace cinco años colocan una cruz, sin que hubiese existido ningún problema, hasta que este año Joe Tompkins decidió demandar al municipio con el apoyo de la American Civil Liberties Union de Indianapolis.

Según la demanda, el que se coloque una cruz en lo alto del árbol viola el principio de separación entre iglesia estado porque el árbol se exhibe en una plaza pública y se utilizan recursos públicos para favorecer a una religión o creencia en específico.

Tompkins dice que se niega a que “el dinero de sus impuestos se utilice para el mantenimiento o despliegue del ‘adorno’ “, y que ha sido "obligado a entrar en contacto no deseado" con “el objeto”, causándole un "daño irreparable". Con la demanda se pretendía que se ordenará que la cruz fuera retirada y se le indemnizara por los daños causados.

Pero el Consejo Municipal para evitar tener problemas con una demanda que supuestamente no tenían como ganar, además de que no contaba con los recursos necesarios para hacerle frente, decidieron retirar la cruz, y se soltó una revolución en el pueblo.

Según informa WTTV, desde que la cruz fue retirada, muchos residentes pusieron una cruz en su jardín o en la parte superior de sus casas, o en sus autos. Unas 24 horas después que fue retirada la cruz, había docenas alrededor de la ciudad. Además, empezaron a repartir cruces de madera por la ciudad para que también fueran desplegadas. Otros también optaron por colocar cruces de madera en las ramas del árbol.

De todas las cruces que se han montado en Knightstown en los últimos días, una de los más grandes es la de la casa de Judy y Joe Tompkins, madrastra y padre de Joe Tompkins, quien según los dichos de su esposa es un hombre religioso.

Para algunos habitantes no resulta lógico que la voluntad de un hombre se imponga a la voluntad de la mayoría de la comunidad.

Las demandas basadas en la división iglesia estado se han vuelto comunes en las últimas décadas. En diciembre de 2015, en Brookville, condado de Franklin, Indiana, presionado por la ACLU retiró de las afueras de sus juzgados un nacimiento que tradicionalmente durante años se colocó durante la época decembrina.

En Oklahoma, Estados Unidos, se tuvo que retirar el monumento titulado Los Diez Mandamientos del capitolio de la Ciudad de Oklahoma, por beneficiar “a una denominación eclesiástica o sistema religioso”.

Curioso que el reclamo de Tompkins sea sólo por la cruz y no por el árbol y otros motivos navideños, que están vinculados con la misma celebración.

Sin embargo debemos reconocer que, aunque la Navidad tiene sin duda una connotación religiosa al conmemorar el nacimiento de Jesús de Nazaret, el mercantilismo y la propia sociedad le ha quitado parte de este sentido, para dejarlo únicamente como una época de reflexión, paz, amistad, y otros valores. Inclusive el festejo se ha extendido a algunas naciones que no son predominantemente cristianas.

Más información mogaznews.com


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