Mano jugueteando con anillo

El Comité Judicial del Senado de Italia se encuentra analizando una reforma al Código Civil que plantea la desaparición de la fidelidad como cláusula matrimonial, lo que significaría que los esposos ya no tendrían que hacer la promesa de ser fieles.

De acuerdo con los impulsores de la reforma, la promesa de fidelidad “es un legado cultural de una visión anticuada y obsoleta del matrimonio, la familia y los derechos y obligaciones de los esposos”.

Fundamentan la iniciativa en una decisión de la Corte de Casación que estableció que los jueces no pueden responsabilizar por el divorcio “por la mera inobservancia del deber de fidelidad”, sino que la parte que argumenta esta causal debe probar que esa infidelidad llevó a irreconciliables diferencias que pusieron fin al matrimonio.

De aprobarse esta reforma al Código Civil, se estaría equiparando en este sentido el matrimonio a las uniones civiles, ley aprobada este año que dispone obligaciones de “apoyo moral y material” y de cohabitación, sin mencionar la fidelidad. En su momento, muchos miembros de la comunidad LGBT se manifestaron molestos porque opinaron que esta omisión eliminaba de sus uniones el factor romance.

Sin embargo, los senadores que impulsan la ley opinan que la ley de uniones civiles es más progresista que el Código Civil puesto que la referencia a la fidelidad es un elemento sexista que servía para garantizar la legitimidad de los hijos.

“Hasta no hace mucho, solo la fidelidad de la mujer era suficiente para garantizar la ‘legitimidad’ de los hijos”, se explica en la iniciativa, señalando que desde que la “odiosa” distinción legal entre hijos “legítimos” e “ilegítimos” desapareció en 2012 por decisión judicial, ya no hay necesidad de la cláusula de fidelidad.

Para los impulsores de la reforma, la fidelidad no debe ser vista exclusivamente en términos sexuales sino sobre todo en cuanto a “confianza y respeto” y que, pese a que se trata de un valor importante, no le corresponde al estado imponerlo por decreto.

Sin duda es un tema polémico porque quizá a no muchos les guste pensar que la reforma otorga permiso de ser infieles. Aunque la realidad es que ni los italianos ni nadie necesita el permiso de una ley para ser infieles y hay quienes sostienen que incluso se trata de una característica de la raza humana. Así, de acuerdo con una encuesta de 2013, el 55 por ciento de los italianos declaró haber sido infiel a su pareja alguna vez, lo que los convirtió en los hombres más infieles de Europa o, tal vez, en los más honestos al hablar sin tapujos sobre el tema y es que resulta que, para algunos, ser infiel es ser “muy macho”.

Más información thelocal.it

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