Moneda del Premio Nobel

Este lunes se anunció que este año han ganado el Premio Nobel de Ciencias Económicas los profesores Oliver Hart y Bengt Holmstrom por sus investigaciones en el diseño de los acuerdos de voluntades celebrados entre patrones y trabajadores o entre personas morales (empresas) y sus consumidores. Aunque las investigaciones se refieren fundamentalmente a aspectos económicos, se trata de un tema que tiene impacto en la Teoría de las Obligaciones, específicamente en materia de Contratos.

Bengt Holmstrom, oriundo de Finlandia, es profesor del Massachusetts Institute of Technology, MIT, y se ha especializado en la investigación de contratos laborales, tratando de conciliar los intereses enfrentados de patrones y trabajadores.

Su trabajo ha presentado evidencia de que los patrones deben vincular el salario a la más amplia evaluación posible del desempeño del trabajador o empleado. Esto significa que es muy sensato esperar a ver el desempeño del trabajador antes de fijar un salario determinado, por lo que se debe estipular que una proporción de la compensación se debe establecer aparte en función de las ganancias de la empresa de forma que los bonos puedan ser aumentados si la empresa gana o, incluso, reducidos, si la empresa pierde.

Además, ha señalado que el salario debe quedar vinculado al precio de las acciones de otras compañías del mismo sector ya que no tiene sentido recompensar al ejecutivo por un incremento que refleja factores económicos más amplios, o castigarlo por contratiempos que quedan fuera de su control.

De acuerdo con el doctor Holmstrom, este tipo de cláusulas que establecen las compensaciones diferidas son cada vez más utilizadas particularmente en cuanto al pago de altos ejecutivos.

El trabajo subsecuente de este profesor finlandés se ha focalizado en otros aspectos como, por ejemplo, que la medición de los resultados también puede ser problemático al estimular a los empleados a enfocarse en parte de su trabajo. Por ejemplo, pagar a los maestros con base en los resultados de los exámenes puede llevarlos a tomar menos tiempo en enseñar a sus alumnos otras habilidades. Así, debe haber un balance entre el salario fijo y los incentivos al desempeño.

Por su parte, el trabajo del doctor Oliver Hart, profeso británico de la Universidad de Harvard, se ha enfocado en que los contratos son incompletos manuales de instrucciones que no pueden especificar lo que debe hacerse en cada caso y en su lugar deben estipular cómo se deben tomar las decisiones.

“Su investigación nos proporciona herramientas teóricas para estudiar asuntos como qué tipo de empresas se deben fusionar, el equilibrio adecuado entre deuda y financiación de capital y qué instituciones, como las escuelas o prisiones, deben ser propiedad pública o privada”, se lee en el comunicado de prensa de la Real Academia Sueca de Ciencias en el que se dio a conocer la asignación de este premio.

Uno de los aspectos más importantes que el doctor Hart ha señalado es que el poder de tomar decisiones es una forma de compensación. Así, su trabajo muestra la sensatez de dar la facultad de toma de decisiones a los trabajadores cuyo desempeño es más difícil de evaluar.

De esta forma, los inversionistas en una empresa, por ejemplo, tienen bien invertidos sus recursos si dan dinero y control a los ejecutivos a cambio de la promesa de un rendimiento fijo y el derecho de retomar el control si las cosas resultan mal.

“La teoría de los contratos incompletos predice que los empresarios deben tener el derecho de tomar la mayoría de las decisiones en sus empresas mientras el desempeño es bueno, pero los inversores deben tener mayores derechos de decisión cuando el desempeño se deteriora”, explicó sobre la teoría del profesor Oliver Hart la Academia en el mencionado comunicado.

Este año, los premios serán entregados en Estocolmo, Suecia, el sábado 10 de diciembre.

Más información nytimes.com

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Imagen de history.com

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