La semana pasada distintas plataformas de transmisión en línea (streaming) decidieron retirar de su programación películas y series de televisión que representan contenido racista y perjudicial. Así, el clásico de 1939 Gone With the Wind ("Lo que el viento se llevó", 1939) fue retirado, mientras que el programa de televisión Little Britain y un episodio de Fawlty Towers también salieron del aire. Sin embargo esto impulsó las descargas ilegales de estos títulos en sitios piratas.
Ante la ola de protestas en contra del racismo, las sitios de streaming como HBO, Netflix y la BBC decidieron retirar de su programación material que por su contenido, representación o historia pueden considerarse racistas.
Independientemente del debate que esta decisión ha generado, otro de los efectos secundarios a destacar es el aumento sustancial del consumo ilegal de este material.
Así, dentro de las películas más descargadas en los sitios de torrents el pasado fin de semana, Lo que el viento se llevó aparece como uno de los títulos más descargados en los Estados Unidos, compitiendo con películas más recientes como Bad Boys for Life y Becky.
Las cifras de descarga muestran claramente que las personas decidieron utilizar la piratería para conocer está película. En una muestra realizada por Torrentfreak, las descargas mundiales de Lo que el viento se llevó aumentaron más del 1300% del sábado 6 al sábado 13. En los Estados Unidos, este aumento fue superior al 2200%.
Un patrón similar se presenta con la serie Fawlty Towers, comedia de televisión británica sobre un ficticio hotel, escrita por John Cleese y Connie Booth y transmitida por BBC2 en 1975 y 1979, que consta de dos temporadas de seis episodios cada una. El programa ocupó el primer lugar en una lista de los 100 mejores programas de televisión británicos elaborados por el British Film Institute en 2000, y en 2019 fue nombrada la "mejor comedia de televisión británica" por un panel de expertos en comedia compilado por Radio Times.
En este caso el episodio titulado Los alemanes, fue retirado por la BBC de su servicio de descarga Gold ya que contenía "insultos raciales". Para John Cleese, creador de la serie, conocido por las nuevas generaciones por su participación en Harry Potter como el fantasma Nick casi sin cabeza, destacó que se trataba de la parodia de una persona racista.
Aunque sólo se retiró ese episodio a nivel mundial, la piratería aumentó en un 400% y en el Reino Unido fue de 1000%.
Un patrón similar es visible para Little Britain, una serie de comedia de 4 temporadas y 44 episodios que se transmitió por la BBC entre 2003 y 2007, y seis especiales, altamente criticada por las parodias extremas que presenta sobre los marginados, las clases sociales bajas, los discapacitados, los embarazos en adolescente y las minorías, apareciendo en varias ocasiones los protagonistas con la cara pitada de negro. A pesar de todo esto, cuando la serie fue retirada el miércoles de la semana pasada, el número de descargas en sitios de torrents aumentó casi 1400% en todo el mundo y en el Reino Unido este porcentaje fue aún mayor, con un aumento de 5000%.
Estos patrones descarga demuestra que retirar las series o películas con contenido que resulta actualmente políticamente incorrecto no es la respuesta y sólo impulsa su consumo de forma exponencial, pero peor aún, un consumo ilegal.
Ocultar nuestra historia y los errores que hemos cometido a lo largo de ella, no va a cambiarla y sólo se generará morbo. Debemos de buscar una visión crítica de esos capítulos de la historia y aprender de esos errores.
HBO tiene planes de restablecer Lo que el viento se llevó con una introducción adecuada para poner el film en su contexto histórico. La BBC también dijo que restablecerá el controvertido episodio de Fawlty Towers, advirtiendo a los televidentes antes de "contenido e idioma ofensivo".
En la industria editorial presentar las historias con su contexto histórico es el camino que han tomado muchos para que esas historias se sigan publicando. Cuando en Estados Unidos Dark Horse Comics decidió editar las historias de Astro Boy, escritas y dibujadas por Osamu Tezuka, conocido popularmente en su país como “el dios del manga”, lo hizo con una introducción en la que informa al lector que algunos personajes se presentan con marcados estereotipos que existían en la época y que actualmente puede considerarse discriminatorios.
Lo mismo ha sucedido con la historia de Tintín en el Congo, un clásico del cómic francés, escrito y dibujado por Hergé en 1931. En este caso la editorial le pidió al dibujante que situara la historia en ese país, que era una colonia belga desde 1908 y que dejó de serlo hasta 1960, con el objetivo de mostrar una visión positiva de la ocupación belga y la evangelización llevada a cabo por la Iglesia en África.
Pero el resultado para los estándares actuales fue una obra racista, colonialista y antiecológica al presentar una matanza de animales indiscriminada, sin justificación y cruel.
En Bélgica se buscó sin éxito que fuera prohibida o se incluyera una advertencia. Pero en el Reino Unido se mantuvo la venta del libro con la condición de que la editorial incluyera un mensaje de advertencia sobre su contenido. Lo mismo sucedió en Estados Unidos y Suecia.
Cuando en estos países la obra fue retirada de la exhibición al público, su venta aumentó de forma exponencial, probando una vez más que esconder la historia no sirve de nada.
México también tiene obras sujetas a controversia. Un ejemplo es Memín Pinguín, un cómic sobre un niño negro, lanzado en la década de los 40, popular en nuestro país, República Dominicana , Venezuela , Perú , Chile , Panamá , Colombia , Ecuador y otros. En su apogeo, tuvo una circulación semanal de un millón y medio de cómics en México. A principios de este siglo seguía siendo popular, vendiendo a mediados de 2005 más de 100,000 números por semana.
Aunque algunas historias presentaban críticas contra el racismo, cuando al principios de este siglo se trató de relanzar el cómic, introduciéndolo en Estados Unidos, la historieta fue rechazada por la comunidad afroamericana, al considerar racista la caricaturización estereotipada del personaje y tuvo que ser retirada de los anaqueles. La misma controversia se presentó cuando se lanzó un sello postal, que ahora forma parte incluso del Jim Crow Museum of Racist Memorabilia (Museo Jim Crow de objetos de recuerdo racistas)
Los mexicanos y lectores de otros países no entendieron porque el personaje fue rechazado.
Más información torrentfreak.com
miabogadoenlinea.net
Se permite la reproducción parcial o total, concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

