Avión en vuelo

 

Este martes terminaron las audiencias ante el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales de cinco casos presentados en contra del proyecto del gobierno de construir una tercera pista en el aeropuerto de Heathrow en Londres.

Los casos fueron presentados por diferentes personas y por diferentes motivos. Así, las organizaciones medioambientales Friends of the Earth, Plan B y Greenpeace, autoridades locales de las cercanías a Heathrow, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, y varios ciudadanos, presentaron recursos en contra del proyecto argumentando contaminación por ruido, contaminación del aire e impactos en la biodiversidad. Las organizaciones Friends of the Earth y Plan B enfocaron sus recursos en el asunto del cambio climático.

El gobierno británico planteó el proyecto de la tercera pista sobre cifras económicas: una capacidad para 132 millones de pasajeros para 2030; un incremento a la economía nacional en miles de millones de libras esterlinas; la creación de miles de trabajos locales. El proyecto fue aprobado por el Parlamento en 2018 en el documento Aviation National Policy Statement, ANPS.

Friends of the Earth y Plan B plantearon en sus recursos que el ANPS es ilegal porque no explica cómo incluye los objetivos nacionales para la reducción de gases efecto invernadero para 2050 conforme con la Ley de Cambio Climático de 2008 y tampoco especifica el impacto de carbono como lo recomienda el Comité sobre Cambio Climático. La huella de carbono mide la cantidad total de emisiones de gases de efecto invernadero provocadas de manera directa e indirecta por una persona, organización, evento o producto.

Desde el punto de vista internacional, estas organizaciones expusieron que el ANPS tampoco toma en consideración ni explica cómo va a cumplir con las metas trazadas en el Acuerdo de París, firmado antes de la aprobación del ANPS, ni cómo incorpora los hallazgos expuesto por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático que señala que tenemos 12 años para hacer los cambios necesarios para reducir las emisiones y evitar el peor escenario de impactos por el calentamiento global.

También expusieron que el proyecto de ampliación de Heathrow no toma en consideración otros impactos en el clima como la emisión de óxido de nitrógeno y tampoco consideró plenamente su impacto para las futuras generaciones. Plan B añadió que la aprobación del ANPS fue irracional y que infringe los derechos humanos ya que el gobierno británico ha aceptado que el cambio climático es una amenaza real e incluso está ayudando a terceros países a reducir sus emisiones conforme con el Acuerdo de París.

A estos argumentos, el abogado del gobierno James Maurici respondió que no estaban contendiendo la importancia del cambio climático, pero que cualquier cambio en la política británica en la materia debe realizarse a través de un procedimiento formal y debe ser incorporada en la Ley de Cambio Climático para ser un compromiso vinculatorio.

Así, dijo, el gobierno está esperando los resultados de la Comisión de Cambio Climático para saber si necesita actualizar sus objetivos de emisiones, además de que está desarrollando una estrategia de aviación que será publicada este año.

El abogado Maurici también dijo que el gobierno ha seguido el procedimiento adecuado al considerar los impactos aparte de las emisiones de carbono y que la evidencia sobre ello es "demasiado incierta para hacer cualquier evaluación".

Con estos argumentos terminaron las audiencias y se espera que el tribunal Superior resuelva en los próximos meses respecto de la legalidad del ANPS y la ampliación del aeropuerto de Heathrow, actualmente el más ocupado del Reino Unido.

Más información climateliabilitynews.org

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