Barbara Harris es la fundadora de una muy, muy controvertida organización sin fines de lucro llamada Project Prevention, que ofrece $300 dólares a mujeres adictas para que se sometan a programas anticonceptivos a largo plazo u opten por una esterilización definitiva.

 

Se trata de un programa que ha llamado la atención de grupos de derechos humanos que advierten que se trata de un programa violatorio de los derechos humanos y de las libertades civiles de estas mujeres y que se trata de un programa que debería ser ilegal.

 

Así, hay quienes lo ven desde la óptica de la raza y dicen que es un programa racista y discriminatorio porque su objetivo principal son mujeres y afroamericanas. Barbara Harris les responde que una tercera parte de las mujeres a las que ha apagado son de raza blanca, y que también ofrece el “servicio” a hombres, pero que hasta el momento solo 72 se han acercado para hacerse una vasectomía.

 

Por otro lado se dice que se trata de un programa que fomenta la eugenesia, una idea sumamente controvertida que defiende una selección artificial de las personas para lograr una mejora de los rasgos humanos hereditarios. A ellos, la fundadora del programa responde que solo se trata de evitar embarazos no deseados y el nacimiento de bebés que sufren mucho desde el vientre materno por la adicción de las madres, no de eliminar cierto sector de la población.

 

Barbara Harris dice que la idea surgió a partir de su experiencia como madre adoptiva de los hijos de una mujer adicta al crack. Sabe que los niños, acostumbrados a una dieta constante de alcohol y drogas dentro del vientre materno, nacen sufriendo por el síndrome de abstinencia, además de los riesgos en su salud.

 

Ella y su esposo adoptaron cuatro hijos biológicos de esta mujer adicta, y terminaron adoptando un quinto hijo cuando una trabajadora social le dijo que esta mujer estaba embarazad de un séptimo hijo. Después adoptó otro hijo de la misma madre.

 

Dice que los embarazos no deseados de las mujeres adictas son muy frecuentes y lo ejemplifica diciendo que las últimas 20 mujeres a las que pagó por ser esterilizadas, en conjunto habían estado embarazadas 121 veces. Treinta de estos embarazos terminaron en aborto o en el fallecimiento de los bebés al poco tiempo de haber nacido, y 78 de los niños que nacieron ahora se encuentran en hogares adoptivos temporales.

 

Frente a su posición está la postura de la ciencia y de la ética. A este respecto el connotado científico especialista en bioética, Arthur L. Caplan, dice que creer que la adicción a las drogas es un rasgo hereditario es equivocado, además de que nunca es buena idea combinar control de natalidad con dinero, particularmente cuando se trata de jóvenes mujeres que por su situación vulnerable no dimensionan que una esterilización es definitiva.

 

Este científico piensa que es mejor intentar otras políticas como la educación sexual de las jóvenes o programas contra las adicciones.

 

Pero también el intento de los gobiernos por frenar estos embarazos no deseados ha sido muy cuestionado particularmente cuando las leyes se utilizan para fincar responsabilidades penales en estas madres cuyos hijos mueren por el abuso de sustancias, ya sea antes de su nacimiento o al poco tiempo de haber nacido.

 

Reflexionemos. Si Barbara Harris le hubiera pagado la esterilización a la madre de sus seis hijos, ellos no existirían y su historia como mujer y madre sería muy diferente hoy en día, pero estos niños no hubieran sufrido desde pequeños ni vivirían con la sombra de una madre adicta al crack. ¿Vida, sufrimiento o inexistencia? ¿Qué es lo correcto?

 

No se trata de juzgar porque cada historia es tan solo un punto de vista de un panorama más grande, solo se trata de reflexionar sobre estos embarazos no deseados, que traen al mundo niños que usualmente no siguen la suerte de los hijos de Barbara Harris, sino que son confiados a un sistema de adopciones temporales que no es eficiente. Una situación actual que afecta a muchas personas y a la sociedad en general y que debe llevarnos a considerar otras opciones que pueden existir para que en estos días de mayo todas las madres del mundo celebren con alegría su maternidad con hijos sanos y queridos.

 

B.