En el 18 de agosto de 1989 fue asesinado en Colombia Luís Carlos Galán, candidato a la presidencia de la República y líder del movimiento del Nuevo Liberalismo colombiano.

En su momento se atribuyó ese crimen al Cártel de Cali, pero hoy, 20 años después, es detenido el ex general Miguel Maza Márquez, quien fuera el director de la policía de Colombia el año del asesinato y que en 1991 fuera removido de su puesto por el entonces presidente César Gaviria por sospechar que el general tenía vínculos con los delincuentes a los que tenía que perseguir, es decir, con el Cártel de Cali.

¿Por qué 20 años después? Según la legislación penal colombiana el delito de homicidio prescribe a los 20 años, por lo que el día de la detención del ex general el delito estaba prescribiendo. Pero la fiscalía colombiana anunció ese mismo día que aceptaba perseguir el delito como de lesa humanidad por lo que el término de prescripción no aplica.

Los crímenes de lesa humanidad se definen como actos inhumanos cometidos contra la población civil por motivos sociales, políticos, raciales, religiosos o culturales. Se trata de crímenes de especial gravedad, puesto que atentan contra la especie humana y en Colombia fueron incorporados a su legislación nacional en el año 2000.

El tipificar el asesinato del entonces candidato a la presidencia como de lesa humanidad para evitar la prescripción del delito supone varios riesgos legales que muchos abogados colombianos no están seguros de que la fiscalía pueda superar.

En primer lugar está el principio que asegura que ninguna ley penal se pueda aplicar retroactivamente en perjuicio de persona alguna, y en este caso se está aplicando una ley del año 2000 a un delito cometido en 1989.

Pero además el juez tendrá que determinar si dicho asesinato se trata en efecto de un crimen de lesa humanidad, puesto que aunque supuestamente fue cometido por un funcionario estatal en aquel momento, no atacó a la población civil en general ni supuso una ofensa a la humanidad en general sino a un individuo. Pero tampoco se trató de un acto generalizado y sistemático como se describe el tipo penal.

Será la fiscalía colombiana quien durante el juicio se encargue de demostrar que el asesinato de Galán fue de lesa humanidad debido a la importancia de la persona y a la crisis de seguridad que se desató tras su asesinato, en caso de que en un inicio el poder judicial acepte que se acuse al ex general por delito de lesa humanidad.

Muchos colombianos están escépticos respecto del proceso y piensan que será otro crimen que se quede sin resolver, situación muy parecida a la del asesinato de Luís Donaldo Colosio en 1994 en México, también candidato a la presidencia de la República.

Fuente BBC Mundo

 

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