En contra del proyecto de reforma del sistema de atención médica que el presidente Obama está proponiendo al Congreso, varios hombres armados se reunieron en Phoenix, Arizona para protestar contra esta reforma.

La manifestación armada, contrario a lo que se pudiera suponer, no es ilegal ya que en Arizona las leyes de portación de armas permiten que la gente porte todo tipo de armas abiertamente, sin que la policía pueda verificar la existencia de un registro lo cual sería violatorio de sus derechos. La verificación de los registros se puede efectuar hasta que se comete un delito.

Para muchos es una provocación que estos hombres se manifiesten armados a las afueras del sitio donde el presidente de los Estados Unidos estaba, sin embargo las autoridades de Arizona no pueden hacer nada al respecto. Al menos no hasta que ocurra un desatre.

Un hombre que llevaba un rifle declaró que es su derecho ir armado, porque “en Arizona todavía tienen derechos”. Otro declaró que los derechos se deben ejercer porque si no, se pierden.

Esta situación es una clara muestra de la legislación que existe en Arizona respecto de la compraventa de armas y la portación de las mismas y nos puede abrir el panorama respecto de la dificultad legal que existe para frenar el tráfico de armas hacia México que proviene de ese estado, sin que las autoridades federales de los Estados Unidos tengan amplias facultades legales para detenerlo.

Recordemos que el presidente Calderón declaró en abril que más del 90% de las armas incautadas en México al haber sido utilizadas en actos delictivos, pueden ser rastreadas hacia la Unión Americana. Por ello, lo que para los ciudadanos de Arizona es un derecho, para nosotros es un problema muy grave de seguridad nacional.

Fuente NY Daily News

 

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