Una corte de apelaciones del Reino Unido revirtió una sentencia de menor instancia según la cual el ducado de Cornwall, de Carlos de Inglaterra, príncipe de Gales, debía entregar información en materia de medio ambiente sobre la granja de ostiones Port Navas, localizada en Cornwall en áreas naturales protegidas.
La petición de la información sobre el impacto ambiental fue realizada en 2008 por un activista local llamado Michael Bruton. Para solicitar esta información se fundamentó en regulaciones de 2004 que, conforme a directivas europeas, obliga a que autoridades públicas revelen información en materia ambiental, salvo que apliquen ciertas excepciones.
Desde entonces el caso ha planteado controversia en el sentido de si el ducado de Cornwall es autoridad pública o no. Los abogados del príncipe de Gales han sostenido que se trata de propiedad privada y que al no actuar ni tener funciones públicas como tal, no son autoridad y por tanto las leyes en la materia no les son aplicables.
En la primera decisión, de octubre de 2010, la comisión de información coincidió con este punto de vista y rechazó que existiera obligación de entregar información al peticionario. Sin embargo, en 2011 el tribunal de información revirtió esa decisión y obligó al ducado a entregar la información solicitada por Michael Bruton, quien sostiene que la granja de ostiones está teniendo un impacto negativo en el medio ambiente.
Ahora la corte de apelaciones en materia administrativa vuelve a fallar a favor del ducado al sostener que no tiene personalidad jurídica y que no ejerce funciones de autoridad. Se trata de una decisión que limita la cantidad de información que el príncipe Carlos está obligado a proporcionar como duque de Cornwall, tema que ha sido ampliamente debatido en el pasado por los británicos.
El título y la propiedad del Ducado de Cornwall fueron creados por decreto real en 1337 por el rey Eduardo III para ser entregados al hijo mayor del rey, quien además de ser el príncipe de Gales es el Duque de Cornwall. Solo en caso de que este hijo mayor, duque de Cornwall, siguiente en la línea de sucesión a la corona, falleciera sin hijos, la propiedad del ducado regresa a la soberanía real. Como lo anterior no ha sucedido, ni sucederá por lo menos las siguientes dos generaciones, la propiedad sigue siendo del primogénito del monarca.
La propiedad que abarca el ducado es de 53,628 hectáreas de tierra en 23 condados, la mayoría de ellos localizados en el suroeste de Inglaterra, y que incluye la mayoría de la tierra de las Islas Sorlingas, archipiélago ubicado al oeste de la costa del condado de Cornualles.
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