Johno Smith sobre el árbol kauri

Ante la Corte de Distrito de Waitakere, Auckland, Nueva Zelanda, se verificó este miércoles por la mañana la audiencia del caso que se lleva por traspaso ilegal en contra de Johno Smith, un joven activista que se sentó en un árbol kauri de 500 años de edad, durante 13 días para tratar de evitar que los dueños del terreno donde está el árbol, John Lenihan y Jane Greensmith, lo derribaran para construir.

A la salida de la audiencia, Johno Smith declaró que consideraba que no debía estar en una corte. “Creo que deberíamos tener leyes que protegieran a nuestros árboles, (pero) tenemos una comunidad muy fuerte que no permitirá que situaciones como esta se presenten”, dijo a los medios. “No se trata solo de este árbol sino de todos los árboles kauri en todo el país”.

Los kauri son coníferas endémicas de una zona de Nueva Zelanda y se trata de árboles que crecen rectos y hasta una gran altura, de aproximadamente unos 50 metros.

Johno Smith permaneció arriba del árbol 13 días, pero fue obligado a bajar el 23 de diciembre pasado cuando un grupo de personas empezó a aserrar el tronco del árbol con el objetivo de hacerlo bajar. Smith bajó del árbol y declaró que se trataba de lo peor que se le podía hacer al árbol porque al haberlo dañado de esa manera pueden haberlo matado.

Esta acción de aserrar el árbol no será perseguida, conforme lo declaró la policía el martes de esta semana, pues los dueños del terreno estuvieron de acuerdo en la acción.

Johno Smith está apoyado por el movimiento Save Our Kauri, el cual está en medio de un proceso en contra de los propietarios del terreno donde está este kauri en cuestión, para evitar su tala. La organización llevó ante el Tribunal Superior de Auckland la decisión del Consejo de la ciudad por la cual se autoriza el derribo del árbol. La audiencia está programada para el próximo mes de febrero.

Respecto del caso contra Johno Smith, en la audiencia de esta mañana se ha declarado no culpable y la siguiente audiencia tendrá verificativo el martes 20 de enero.

El árbol ha intentado ser derribado por sus propietarios desde el pasado mes de mayo, cuando otro activista a favor del medio ambiente se sentó en él durante 81 días. Michael Tavares, el ambientalista, también fue acusado de traspaso ilegal y fe encontrado culpable pero no se le impuso sanción alguna.

Quizá Johno Smith no corra tanta suerte pues ya tiene antecedentes dado que el año pasado fue detenido junto con otras personas pertenecientes a Greenpeace por escalar las paredes del Parlamento neozelandés como protesta por la inactividad del gobierno en contra del cambio climático.

Más información stuff.co.nz

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net

Imagen stuff.co.nz