Debido a la presión de numerosos grupos ecologistas, el Parlamento Europeo, después de meses de discusión y negociación, aprobó el 5 de mayo la normativa que prohíbe la venta y comercialización de productos derivados de las focas.

 

Esa normativa fue aprobada por los ministros de cada uno de los 27 países que integran la Unión Europea el pasado 27 de julio y entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE a partir de donde empezarán a contar 9 meses para que los países adapten el reglamento y empiece plenamente su vigencia.

 

Hay reportes de grupo ecologistas que denuncias la matanza cruel de estos animales cuyas pieles se utilizan para elaborar zapatos, abrigos y guantes. Sus aceites son ricos en Omega 3 y también se utilizan para la elaboración de cremas o de lubricantes para los barcos. Es solo en algunas regiones donde se utiliza su carne para alimentar a los perros que tiran de los trineos, mientras que en otros como en Canadá, con una cuota de caza de entre 200,000 y 300,000 ejemplares por año, la carne es desechada.

 

Esta normativa excluye los productos de focas cazadas por grupos indígenas como los Inuit o esquimales de Groenlandia, que cazan unas 165,000 focas al año, de Alaska, de Rusia y de otras regiones polares.

 

Frente a esta normativa, el gobierno de Canadá ya manifestó su desacuerdo. Ya había manifestado en el Parlamento de la Unión Europea que los métodos de matanza no son inhumanos y ahora declaró que acudirá ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) para hacer un reclamo formal puesto que considera que esta prohibición es violatoria de los principios comerciales aceptados en la OMC.

 

Groenlandia, miembro de la Unión Europea al ser territorio autónomo de Dinamarca, votó en contra de la normativa y manifestó su desacuerdo pues aunque protege el producto de la caza de los indígenas al tratarse de una actividad ancestral base de su economía, han reportado que desde que se puso la iniciativa a discusión las ventas han disminuido reportando considerables pérdidas económicas en la región.

 

Según opinión de investigadores, las focas cayeron en el olvido porque no se trata de un animal que viva en extendidas regiones del mundo como las ballenas y los delfines. Los ecologistas esperan que mediante esta prohibición termine por caer en desuso la caza de estos animales marinos.

 

Fuente El País

 

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