En el Senado de los Estados Unidos, se presentó una iniciativa para una ley sobre seguridad en los Cruceros que se refiere sobretodo a las medidas para asegurar la persecución de los delitos cometidos a bordo de dichas embarcaciones.
De esta manera, los delitos que se cometen en un crucero se regulan por el derecho marítimo y por las leyes del país donde se encuentra registrada la embarcación y que generalmente se trata de embarcaciones con bandera panameña o pakistaní. Pero esa ley pretende proteger a los nacionales estadounidenses que sean víctimas de algún delito.
Según las estadísticas del FBI se reportaron 164 delitos cometidos en cruceros entre el 2002 y el 2007, lo cual es relativamente bajo si se toma en consideración que en ese perído transportaron a unas 65 millones de personas. Pero la realidad es que muchos delitos que se cometen en estas embarcaciones no son reportados.
Los delitos que más se cometen son de tipo sexual por parte de miembros de la tripulación. El problema para perseguirlos es que el personal de seguridad es pagado por la línea marítima por lo que muchas veces no proporcionan todos los medios necesarios para recolectar evidencia que pueda ser utilizada al momento de acusar formalmente al violador.
Por ello se propone en Estados Unidos que los miembros de seguridad, así como el médico, sean personas ajenas a la línea de transportación a fin de asegurar imparcialidad al momento de investigar alguna reclamación.
Si la víctima no logra obtener suficientes pruebas de los hechos, lo más probable es que no se puedan presentar acusaciones aceptadas por los tribunales. Y otro asunto es sobre la jurisdicción de los tribunales ya que en muchos lugares se declaran incompetentes porque según el derecho internacional, se considera que el delito se cometió en territorio del país del registro del barco y como tal debe ser perseguido en dicho país. Hay países sin embargo que facultan a sus tribunales a conocer de los delitos si se cometió contra algún ciudadano de su país o en sus aguas nacionales.
En Estados Unidos existen casos que han llegado a los tribunales y que han sido resueltos si bien no por decisión judicial, si por acuerdo entre las partes en donde la línea marítima termina pagando una determinada cantidad a la víctima como resarcimiento del daño.
Actualmente se está llevando el caso de una mujer violada por un miembro de la tripulación del barco en que viajaba. Su caso pudo ser demandado porque las autoridades del barco recabaron oportunamente la información y realizaron oportunamente el examen médico para obtener muestras de semen tras el ataque sexual. Además de que se notificó con oportunidad al FBI al atracar en el estado de California. El atacante alega que el encuentro sexual fue de mutuo consentimiento, pero es algo que tendrá que demostrar en la corte porque de ser encontrado culpable se enfrenta a una sentencia de cárcel de cadena perpetua.
Pese a la existencia de estos casos, las líneas marítimas argumentan que son esporádicos porque además tienen la información de todas y cada una de las personas abordo y algunas sin revelar detalles, dicen que han instrumentado medidas de seguridad eficaces.
Pero si bien es cierto que son relativamente pocos los casos, las violaciones abordo existen, y aunque se puede conocer con lujo de detalles al perpetrador, la incriminación penal se hace muy difícil.
Fuente CNN.com
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