Familia Glock sin Gastón Glock

El enfrentamiento legal de la familia austriaca Glock, creadores y distribuidores de una de las armas de fuego más vendidas, la Glock, continúa después de que el jueves de la semana pasada Helga Glock presentara una demanda en contra de su ex esposo por haber creado un complejo esquema para “extraer, diversificar y ocultar dinero y activos” de la ex esposa e hijos.

La demanda se presentó ante una corte federal en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, cerca del domicilio de la empresa en el estado de Georgia, y con fundamento en la Ley de Extorsión y Organizaciones Corruptas, RICO, por sus siglas en inglés, Racketeering Influenced and Corrupt Organizations Act, y en ella Helga Glock, de 78 años de edad, pide una compensación por $500 millones de dólares.

El enfrentamiento de la familia contra el padre empezó en 2008 cuando después de haber sufrido un infarto, Gastón Glock relevó de sus puestos en la administración de las empresas a su esposa Helga y a sus tres hijos Brigitte, Gastón y Robert, además de haber solicitado el divorcio tras un matrimonio de casi 50 años. Finalizado este divorcio en 2011, Gastón Glock, actualmente de 86 años de edad, contrajo matrimonio con su enfermera, Kathrin Tschikof, casi 50 años menor que él.

En esta demanda Helga, cofundadora de las empresas Glock en 1968, declara que su ex esposo y otros ejecutivos de la empresa, han cometido cientos de violaciones a las disposiciones sobre fraude al correo federal y telegráfico, robo de propiedad nacional y lavado de dinero. Estas violaciones incluyen falsificación de documentos, simulación de pago de regalías y/o derechos y la simulación de envíos y transferencias telegráficas por medio de una compleja red de empresas ficticias.

Pero además se acusa al patriarca de haber tratado a su familia inmediata con semejanzas a la “furia insensata y destructiva del Rey Lear de Shakespeare”.

El antecedente de esta demanda fue la declaración judicial que en 2013 Helga Glock hizo en la que señaló que como anticipación del acuerdo de divorcio, Gastón Glock había empezado a mover y a ocultar dinero y activos de su fortuna de miles de millones de dólares.

Esta demanda fundamentada en la ley RICO es un delicado asunto que golpea directamente a la empresa fabricante de armas usadas por dos tercios de los policías en los Estados Unidos y que de acuerdo con el periodista Paul M. Barrett plantea una serie de preguntas de política pública: ¿Una sociedad cerrada como Glock representa al tipo de empresa a las que los gobiernos municipales de Estados Unidos, las agencias federales encargadas de aplicar las leyes y las unidades militares quieren dirigir millones de dólares anuales en dinero de los contribuyentes? ¿Debe el ISR (servicio de recaudación) verificar el supuesto uso de Glock de empresas ficticias para transferir las ganancias obtenidas de la venta de armas de fuego fuera de los Estados Unidos y hacia jurisdicciones con impuestos menores en el Caribe, Latinoamérica y Europa?

Al momento de redactar esta nota no se habían pronunciado sobre la demanda los abogados de la empresa de Gaston Glock, este hombre que empezó sus andanzas en la vida empresarial fabricando cortineros y que sin saber nada de armas se aventuró en 1980 a diseñar la Glock 17 de 9mm que vendió exitosamente al ejército de Austria y que actualmente es el arma más usada por las fuerzas del orden a nivel mundial.

Por cierto, Gastón Glock siempre ha procurado mantener un bajo perfil sobre su vida privada. Sin embargo en 1999 un incidente suyo se publicitó pues milagrosamente salvó la vida cuando fue atacado por un asesino a sueldo contratado por uno de sus asesores financieros. El empresario logró vencer en el enfrentamiento al asesino a sueldo, luchador profesional y ex miembro de la Legión Extranjera francesa, lo que llevó en su arresto, juicio y encarcelamiento junto con, por supuesto, el ex asesor financiero que lo contrató.

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