Pese a que Noruega tiene una de las tasas más bajas de reincidencia de delincuentes en Europa, aproximadamente del 30 por ciento, en recientes años se ha visto un incremento de la población carcelaria. Lo interesante de esta cifra es que ese incremento es de reos extranjeros cuyo número ha aumentado de 8.6 por ciento en el año 2000 a 34.2 por ciento a finales del pasado mes de mayo.

En un reportaje, la cadena de televisión TV2 ha tratado de explicar este fenómeno en el hecho de que Noruega tiene un sistema de prisiones que ofrece a los reos muy buenas condiciones, lo que ha servido para que los nacionales no reincidan, pero para que los extranjeros vean la oportunidad de mejorar su calidad de vida.

En Noruega las leyes disponen que sin importar si el interno es extranjero ilegal, tiene los mismos derechos que los demás reos lo que significa que pueden tener televisores y computadoras en sus habitaciones, acceso a la cultura, dinero, servicios religiosos, llamadas telefónicas, servicios de salud y acceso a otras comodidades como ropa, agua caliente, ropa de cama, etc. Una de estas prisiones es la de Halden, la que ha sido calificada como la prisión más humana que existe.

El sistema penitenciario noruego parte de una filosofía según la cual los reclusos deben estar en un ambiente humano y cálido que les permita no olvidarse de su humanidad y poder salir a rehacer sus vidas y reintegrarse en la sociedad.

Sin embargo cuando ese ambiente humano y cálido no lo han vivido los reos en sus países de origen donde quizá han experimentado pobreza, abuso, hambre y violencia, hace que el estar en la prisión sea obtener una mejor calidad de vida pese a la pérdida de la libertad.

Esto es lo que los abogados penalistas noruegos están atestiguando con sus defendidos extranjeros quienes muchas veces toman los riesgos de forma calculada de manera que han declarado que son varios los que escuchan sus sentencias “casi sonriendo” cuando son recluidos en alguna de estas prisiones.

El abogado de la policía Arne Fjellstad, explica la situación de la siguiente manera: “Un gran problema es que las personas que son deportadas por haber delinquido, regresan y cometen más delitos. La situación se está desarrollando de forma equivocada: estamos incrementando el número de inmigrantes ilegales en Noruega que están cometiendo delitos”.

Se trata de un problema que sin duda el estado noruego deberá atender para lograr revertir la tasa de criminalidad por parte de los inmigrantes extranjeros.

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