En la justicia penal, si bien las pruebas de ADN son importantes aliados en la determinación de responsabilidades, en el caso de los gemelos se trata de una prueba que no ha logrado ser eficiente, por lo menos hasta ahora.

La prueba del ADN, Ácido Desoxirribonucleico, fue usado por primera vez como evidencia en un caso penal en el Reino Unido en 1987 y su uso llevó a la condena de Colin Pitchfork, homicida y violador confeso. A partir de entonces se trata de una prueba comúnmente usada en procesos penales.

El ADN es el material genético presente en todos los organismos vivos. El 99.9 por ciento de este material es el mismo en todos, siendo el 0.1 por ciento lo que hace el ADN de una persona única. Salvo que tenga un gemelo.

De acuerdo con la explicación del doctor Georg Gradl, el genoma humano consiste de tres mil millones de código de letras. Cuando el embrión se está desarrollando copia este código genético, proceso durante el cual hay leves mutaciones que dan origen a los llamados tipos y son algunos de estos tipos los que las pruebas genéticas usuales analizan, pudiendo distinguir a una persona de otra, pero no a un gemelo del otro.

Ha sido el doctor Gradl en el laboratorio Eurofins en Eresberg, Alemania, quien ha liderado un equipo que desarrolló una prueba genética que podría distinguir a un gemelo de otro en un tiempo promedio de un mes y presumiblemente a un costo menos elevado.

Lo anterior lo lograron analizando toda la secuencia genética de dos hermanos gemelos en los que distinguieron una docena de diferencias que luego compararon con el hijo de uno ellos, logrando diferenciar efectivamente a un gemelo del otro.

Se trata de una muy buena noticia para las policías y sistemas judiciales del mundo en cuanto a la resolución de casos que han quedado sin resolver por involucrar gemelos.

Quizá el caso más reciente es el que se presentó en febrero del año pasado en Marsella, Francia, donde la policía detuvo a dos gemelos idénticos acusados de seis ataques sexuales cometidos entre septiembre de 2012 y enero de 2013 a mujeres entre 22 y 76 años de edad.

Si bien las víctimas los han identificado como sus atacantes, no pueden determinar cuál de ellos las atacó. Por otro lado, ambos hermanos sostienen su inocencia, pero no han incriminado al otro por lo que no se ha podido obtener tampoco una confesión. A esto hay que agregar que hasta ahora hacer un análisis detallado de ADN para determinar la responsabilidad es no solo muy costoso, sino también implica mucho tiempo.

Casos semejantes se han presentado en varios países y no solo en materia penal, sino también para determinar la paternidad. Un caso de este tipo enfrentó la justicia en Estados Unidos para establecer las obligaciones de pensión alimenticia. En ese caso una mujer tuvo relaciones sexuales, con horas de diferencia, con dos hermanos gemelos. Pese a la certeza de que el hijo era de uno de ellos, ninguno quiso hacerse responsable del menor por lo que el juez conjeturó a partir del ciclo menstrual de la mujer, las horas en que tuvo relaciones sexuales con los hermanos y el uso del condón por alguno de ellos para decidir quién era el padre del menor. Obtuvo un resultado no más certero que si hubiera lanzado una moneda al aire.

Después de las declaraciones de Eurofins sobre esta nueva prueba, ya son varias las policías del mundo que han tocado a su puerta pidiendo que se haga el análisis en sus casos de gemelos a fin de poder imputar al responsable y finalmente hacer justicia.

Más información BBC

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