Este martes ese presentaron cargos en contra del expresidente de Pakistán, Pervez Musharraf, en relación con el homicidio en 2007 de la candidata a la presidencia en ese país, Benazir Bhutto.
El expresidente y exmilitar ha sido imputado por homicidio, conspiración para cometer homicidio y auxilio para cometer homicidio, y se trata de cargos que se sancionan con la pena de muerte.
Benazir Bhutto era hija de Zulfikar Ali Bhutto, quien fue primer ministro pakistaní, ejecutado en 1979. Fue encarcelada y perseguida y estuvo exiliada 9 años y regresó a su país en 2007 para contender en las elecciones de 2008. Se encontraba en campaña electoral por la presidencia de su país cuando fue asesinada, en un crimen que conmovió al mundo.
Tras el homicidio, cientos de personas se manifestaron violentamente lo que provocó no solo la muerte de 58 personas sino cuantiosos daños económicos y se desencadenó una crisis política que llevó a Pervez Musharraf a renunciar al poder.
El esposo de Bhutto, Asif Ali Zardari, quien asumió la presidencia, solicitó que se conformara la comisión de las Naciones Unidos para investigar la muerte de su esposa. Así, se conformó una comisión de la ONU que entregó su informe final el pasado 15 de abril de 2010.
En este informe se llegó a la conclusión de que Pervez Musharraf fue negligente pues conocía de las amenazas que existían en contra de Bhutto y no tomó medidas extraordinarias para proteger su vida.
En el documento se concluye, además, que la policía mostró una total ineptitud y falta de voluntad al momento de investigar el asesinato, razón por la cual no se reunieron pruebas suficientes ni se fincaron responsabilidades individuales lo que dejó una sensación de impunidad en torno del crimen.
Se acusó también a los servicios de inteligencia de haber obstaculizado las investigaciones.
Pese a que el gobierno solicitó la investigación de la ONU, no mostró voluntad política de llevar a Musharraf a juicio, inicialmente porque el expresidente se había exiliado del país y después por razones políticas. Por esta razón ha sido el poder judicial el que ha logrado las imputaciones a Pervez Musharraf.
Sobre la imputación, la abogada del expresidente, Syeda Afshan Adil, declaró que se trata de cargos políticamente motivados en un afán de venganza del poder judicial por la destitución que Musharraf hizo, siendo presidente, de varios miembros del poder judicial, incluidos los ministros de la Suprema Corte.
Por el homicidio de Benazir Bhutto también se han imputado también a otras seis personas, dos de ellos altos funcionarios de la policía y se fijó fecha de audiencia para el próximo 27 de agosto.
Más información BBC
www.miabogadoenlinea.net

