Mark Rees-Andersen, un filósofo danés de 28 años ha sido demandado por el Vaticano y por la prelatura del Opus Dei para que cese de usar el nombre Opus Dei en un juego diseñado por él y Allan Schaufuss Lauersen mientras estudiaban filosofía.

 

En la demanda la iglesia católica pide una compensación por 200,000 coronas, poco más de 345 mil dólares, y pide que el demandado retire de Internet los sitios opus-dei.co.uk y opus-dei.dk.

 

Opus Dei es una locución latina que significa la obra de Dios, y que fue tomada por Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote español, para fundar en 1928 una institución que pertenece a la Iglesia Católica.

 

Los creadores del juego llamado en inglés Opus-Dei: Existence after Religion, tardaron cuatro años en desarrollarlo y sobre él dice Mark Rees-Andersen que es un juego un tanto nerd, en el que se busca crear un mundo perfecto, y que fue diseñado para ayudar a la gente entender un poco más de filosofía. El juego está disponible solo en algunos países como Dinamarca, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá.

 

Desde 2007 Mark Rees-Andersen recibió un aviso de la prelatura del Opus Dei en la que le avisaban que tenían registrado el nombre como marca en varios países de la Unión Europea y por lo tanto lo instaban a dejar de usar el nombre inmediatamente.

 

El caso fue llevado por Rees-Andersen ante la oficina danesa de patentes, oficina que solicitó a la prelatura del Opus Dei que demostrara el uso real y actual del logo que reclamaban como propio y al no poder probarlo, la oficina permitió a Mark Rees-Andersen seguir utilizando el nombre.

 

Pero en 2010 la iglesia Católica demandó al filósofo ante la autoridad danesa que dirime conflictos en materia de propiedad intelectual. En su demanda argumentaron que Mark Rees-Andersen conocía de la existencia de la prelatura del Opus Dei porque declaró haber leído el Código Da Vinci de Dan Brown, en donde se expone la existencia de esta organización católica.

 

La firma de abogados Gorriesen Federspiel tomó el caso de Rees-Andersen y lo llevan de manera gratuita para evitar que la demanda quiebre financieramente al filósofo, táctica que los abogados suponen es buscada por los demandantes para lograr el desistimiento en el uso del nombre.

La defensa del caso argumenta que la frase opus dei es milenaria y que fue usada por cientos de organizaciones previo a la existencia de la prelatura fundada en 1928, a lo que Mark Rees-Andersen agrega que supone que “El Vaticano no tiene aún la patente sobre Dios”.

 

 

Más información Copenhagen post

 

www.miabogadoenlinea.net

 

Pin It